Warwerewolf: Semana surrealista en el curro

Trabajar en Casa Pepe Inc. cada vez es más pintoresco. No os creeríais ni la mitad de las cosas por las que tenemos que pasar a diario. Del derroche de humor que nos vemos obligados a hacer para escudarnos en algo y no ponernos a reventar cabezas. Literalmente. Reventar cabezas.

Voy a enumerar, sin embargo, y aún con riesgo de que no me creáis, algunas de las que han ocurrido esta semana. No creo que haga falta que seáis geeks, ni siquiera informáticos, para entender la mayoría de ellas. Usaré la nomenclatura de Wardog, y aunque no sea políticamente correcto, me referiré a ellos por sus características físicas más desagradables:

Caso 1: aquí todos trabajan menos tu

Escenario: Estoy sentado en mi puesto. Conectado a la vez a cuatro servidores. Uno de Madrid, dos de Chile y otro de Vigo. También tengo el correo, un par de scripts y -lo admito- el Facebook minimizado. Se acerca un Luser:
-Cejamostacho: Oye, que no me entra mi… mi…
-Lobo (sin mirarle): … (sigo a lo mío)
-Cejamostachco: Oye…
-Lobo: …
-Cejamostacho: Perdona, disculpa… ¿me puedes atender?
-Lobo: ¿A que no era tan difícil? ¡Muy buenos días! ¿Qué se te ofrece?
-Cejamostacho: Mira, que he puesto mi usuario y no me entra.
-Lobo: Vaaaaaya, debe ser martes. ¿Cuántas veces has puesto mal la contraseña?
-Cejamostacho: Unaaaas… ¿siete?
-Lobo: ¿Y a la tercera o a la cuarta no has podido deducir que te estabas equivocando, antes de bloquear tu usuario?
-Cejamostacho: Es que yo creía que la estaba poniendo bien.
-Lobo: Ya… bueno, ve a tu sitio y prueba en cinco minutos. Como siempre, escribes “casapepe” y la cambias a continuación cuando te lo pida.
-Cejamostacho: Vale.

Me conecto al DC, le reseteo la contraseña (con muuucha tranquilidad) y sigo a lo mío. Al rato, le veo reflejado en el cristal que tengo justo detrás del monitor -qué bonitas vistas, pardiez-, y viene arrastrando los pies por la moqueta cual zombi de Romero.

-Cejamostacho: Oyeee… digoo… disculpa, mira, es que me dice que tengo que cambiar la contraseña, pero en otro ordenador. ¿Qué hago?
-Lobo (mirándole): …
-Cejamostacho: …?
-Lobo: Pues se me ocurre… ¿que pruebes en otro ordenador?
-Cejamostacho: Ya, bueno, pero es que todo el mundo está trabajando.
-Lobo: ¿Ahá?
-Cejamostacho: Y eso, que a ver si me puedes dejar en tu…
-Lobo: Huy, qué va… si te dejo mi ordenador, podrías bloquear tres sedes de la empresa, visto lo visto. Lo siento.
-Cejamostacho: Per…
-Lobo: Haaaaastaluego.

¡Stomp, stomp, stomp, stomp! (Se aleja enfadado)

Caso 2: The Printer of the Dead

Escenario: el Figurín me pasa un link de RapidShare para bajar el libro de César Millán, “El encantador de perros” que editó Cuatroº hace tiempo ya. Lo bajo, abro el PDF y configuro la impresión en modo libro, a cuatro páginas por folio, dos por cara. Le doy al botoncito “Imprimir” y me voy al rincón de la impresora para que nadie intercepte mi “trabajo”. Es una de esas impresoras-fotocopiadoras-escáner enormes. Una de esas que se tiran más tiempo con el papel atascado que imprimiendo. Pero bueno. Cuando llego a la impresora, veo que ni siquiera ha empezado a imprimir. Espero. Espero. Espero. Me desespero. Zazu, una compañera de Soporte, me dice que me espere sentao, que últimamente el cacharro no va muy fino.

En los cuarenta (40) minutos de espera a que terminara de imprimir 64 folios por las dos caras -sigh!- acontecieron los siguientes diálogos:

-Subdesarrollista mollasbajocorbata: Hola, señor Lobo.
-Lobo: Gracias por lo de señor. ¿Qué se le ofrece?
-Subdesarrollista mollasbajocorbata: Nada, quería escanear unas cosas… ¿le queda mucho a esto?
-Lobo: Pues mira, viendo que llevo aquí 15 minutos para 7 folios, si son 64, puedes ir haciendo la media, la mediana y la moda.
-Subdesarrollista mollasbajocorbata: ¡Joder! Pues nada, nada, vuelvo luego.

-Lapantoja (es una descripción física, os lo aseguro): Eeeeeeeeeeeeequedamucho?
-Lobo: Grmfbl… unos veinte minutos.
-Lapantoja (ajustándose una especie de tutú lila que le colgaba más o menos debajo de las tetas): Oish… jesús. Pues ahora vuelvo.

-Recurso inhumano: Oye, he mandao a imprimir unas nóminas, ¿queda mucho?
-Lobo: GRTFX!!! VEINTE MINUTOS LARGOS.
-Recurso inhumano: Qué lenta ¿no? Ahora vengo…
-Lobo: …
-Recurso inhumano (vuelve): Oye, que le he dao a la impresora en el ordenador y dice que ya está con lo mío…
-Lobo: Prfffsisisi, pues los veinte minutos no te los quita nadie. Largos, ¿eh?
-Recurso inhumano (alejándose): Oish… deerdá…

Una vez impreso el libro, dejo libre la impresora y me voy a mi sitio. Entonces, acontece la siguiente escena.

-Rabadilla peluda embarazada: Oye… ¿te puedo pedir un favor? -dice con ojitos tristes.
-Lobo: Claro, dime.
-Rabadilla peluda embarazada: Mira, es que nuestra impresora, la de RRHH se ha estropeado. Entonces, estamos desviando todas las impresiones a la seis. Y si sigues imprimiendo, nos vas a bloquear todo el trabajo.
-Lobo: Huy, te aseguro que he terminado con esa impresora. Para siempre.

Aquí admito que no anduve fino. Se mereció un corte de lo más cruel, pero entre que me pilló desprevenido con sus buenas maneras y que no quería provocar un aborto al aborto, fui suave.

Caso 3.1: Si la montaña no va a Mahoma, tírame el servidor

-¡Grñieck ,grñieck!
-Lobo: Joder, este teléfono cada vez suena peor. ¿Residencia de los señores de Peláez?
-Great Mighty Poo*: Hoooooooola, mira, ¿podrías reiniciarme PepeProd01?
-Lobo: Podría. Pero necesito un motivo convincente.
-Great Mighty Poo: Es que estoy intentando sacar un informe, pero no me sale.
-Lobo: Pero Great Mighty Poo, como miembro que sois del departamento de Subdesarrollo, ¿véis lógico que reinicie un servidor que, válgamela, da servicio a toda la empresa porque a vosotros no te salga un informe?
-Great Mighty Poo: ¿Por qué hablas en plural si es a mi nada más? En fin, me estás diciendo, básicamente, que me joda ¿no?
-Lobo: No, Great Mighty Poo. Les estoy diciendo que usen para variar un poco la lógica. No puedo parar la producción de toooda la empresa porque a vosotros no te salga un informe. Es ridículo y nada convincente. Os dije que necesitaba un motivo convincente. Motivo convincente FAIL. Hasta luego.

Caso 3.2: Más cargado que las escopetas de John Wayne

-¡Grñieck, GRATX!
-Lobo: Dios, este teléfono está poseído… Aquí el Señor Lobo. Arreglo problemas.
-Great Mighty Poo: Hooooooooola, mira… PepeProd01 va lentísimo.
-Lobo: Falso: PepeProd01 va de puta madre. Lo que va como el culo son tus lamentables aplicaciones web que al pobre le ha tocado servir.
-Great Mighty Poo: Bueno, eso… ¿podrías decirme qué es lo que tiene cargado PepeProd01?
-Lobo: ¿Que qué tiene cargado?
-Great Mighty Poo: Sisisi, el servidor, ¿qué tiene cargado?
-Lobo: Pueeeees… veamos… hm… Windows 2003 Server… algún que otro Service Pack…
-Great Mighty Poo: Creo que no nos estamos entendiendo… a ver, quiero decir que quién está ahora conectado al servidor…
-Lobo: Absolutamente toda la empresa. Siguiente pregunta.
-Great Mighty Poo: Mira, creo que ya se ha arreglado. Hasta luego.

Caso 4: No le cambio las ruedas al coche porque creo que rueda mejor

Escenario: Me escapo media hora antes de la hora de salir para ir a comer con unos compañeros y dos externos de Symantec (harto majos) al SushiTokyo, a ponernos morados de sushi. En las dos últimas semanas, se ha propagado por toda Casa Pepe Inc. un virus muy malvado. Cosa que no hubiera ocurrido si me hubieran ayudado a llevar adelante mi proyecto de antivirus, peeeeero… es lo que tiene trabajar con incompetentes al mando.

En el restaurante, suena la música de Metal Gear desde mi iPhone. En pantalla, el nombre del innombrable. Mi responsable de departamento. Ignoro la llamada y procuro que todos se den cuenta. Me miran como diciendo “Tío, es tu jefe”, pero les hago notar que ya ha pasado una hora desde que me fui, y media desde que oficialmente había terminado mi jornada laboral. Terminamos de comer, y en el viaje de vuelta, vuelve a sonar. Esta vez lo cojo. Como siempre pienso: “Puede ser divertido”.

-Lobo: ¿Mande?
-El  innombrable: Hola, Lobo. Perdona que te moleste. ¿Estás durmiendo?
-Lobo: Obviamente no.
-El innombrable: Ah, buenobueno, mira, que… ¿vas a volver o estás ya en casa?
-Lobo: Huy, qué va… ya si eso mañana. ¿Qué quieres?
-El innombrable: ¿Cómo va el tema del antivirus en Vigo? Es que tenemos unos problemones de tráfico en la red, y para mí que son virus…
-Lobo: Bueno, como bien sabes, desde que les dijimos a los técnicos de allí que se pusieran a dar cera con el asunto, han pasado de mi culo -lo cual es normal- y también del tuyo. Vamos, que no han hecho nada, creo que lo han instalado en dos ordenadores de 400 que tendrán por allí.
-El innombrable: Si, bueno, es que… me han dicho que les salen errores cuando lo instalan y eso.
-Lobo: Ah, ¿si? No tengo constancia. ¿Qué errores?
-El innombrable: Que les sale que hay virus en los PC’s donde lo instalan.
-Lobo (en shock): Espera… espera. (Dejo el iPhone sobre el asiento, respiro hondo, me relajo, cojo el iPhone) ¿Me estás diciendo que la excusa para no instalar un antivirus es… que hay virus?
-El innombrable, dándose cuenta de la gilipollez que acaba de soltar: Si, bueno, ya sabes cómo son esta gente.
-Lobo: Pero tu eres el responsable, tu deberías haber parado esta tontería, y esta tontería no debería ni haber llegado hasta mi. Si acaso, a modo de anécdota. ¿Qué me estás contando?
-El innombrable: Ya, bueno, si… pero ¿cómo lo ves?
-Lobo: ¿Que cómo lo veo? Me parto la polla. Mañana te veo, voy a inventarme las excusas más estúpidas que se me ocurran para no trabajar en un par de meses. Hala, arreando.

Y como es cierto que estamos teniendo graves problemas por virus malvadísimos y técnicos poco competentes, al llegar a casa envié este mail, textualmente, con copia hasta a Jesucristo@casapepeinc.bof:

Solo dejar constancia de que no tengo absolutamente ningún mail de queja o problema desde que se les dijo que empezaran a darle cera al asunto. Que si no lo han hecho, es porque no les ha salido de las pelotas (o por alguna otra cosa que desconocemos).

La excusa de “es que salen mensajes de que hay virus” es, de lejos, la excusa más graciosa que he escuchado en esta empresa para no instalar el antivirus. Bravo.

Nada más, buenas tardes.

En fin, esto ha sido todo por hoy. En pocas horas, empieza una nueva semana en Casa Pepe Inc. Y se acerca una época de mucho trabajo, que seguramente dará para algunas perlas más. Hasta entonces… ¡cuídense!

La segunda imagen que aparece en Google buscando "incompetentes".

El reto de vivir el momento

Cuando era muy, muy pequeñito, tenía un amigo imaginario. Sé que no son cosas para confesar en un blog, pero bah… ahí van de cualquier manera.

Mi amigo imaginario era un dragón. Un dragón enorme y terrorífico. Un dragón de color verde, grandes alas y enorme y afilada dentadura. No hablaba, pero me comprendía. Iba siempre conmigo e incluso “sabía” que estaba al otro lado de la ventana cuando yo estaba dando mis primeras clases y garabateando mis primeras cartillas de caligrafía. Estaba ahí, y eso me daba una gran tranquilidad. Quería mucho a mi amigo imaginario, el dragón.

De alguna manera, y en algún momento de mi -entonces- corta vida que no recuerdo, me imbuí de lo que en aquél entonces yo pensaba que era la personalidad que tendría un lobo común. Más que común, solitario.  En parte noble, en parte peligroso, en parte depredador, en parte rondador y en parte cazador. En resumidas cuentas, era un “lobo” que caminaba por la vida con su amigo el dragón y así lo sentía realmente.

Con el paso de los años, el dragón no sólo seguía “existiendo”, sino que poco a poco empezaba a ir formando parte de mi. Como otra personalidad más de la que podía echar mano cuando ni yo ni el lobo eran suficientes. Nunca logré, ni nunca quise, olvidarme del lobo ni del dragón. Videojuegos, películas, libros, cómics e historias populares los mantuvieron siempre ahí.

Quizá si hay algún psicólogo en la sala, opine que de aquí hay mucha historia que extraer. Es posible. El lobo y el dragón eran escudos que podía colocar delante de mi cuando quisiera. Mostrar caras y actitudes terribles o amables, según el momento lo requisiera. No sentirme solo conmigo mismo casi en ningún momento. Aguantar situaciones difíciles en esta especie de extraña compañía. Y mientras escribo estas líneas, me doy cuenta de una cosa: nunca, ni una sola vez hablaron entre ellos.

Como buen cánido, el lobo al final consiguió predominar sobre el dragón. El dragón seguía estando ahí, pero apenas lograba llegar a manifestarse de vez en cuando. El lobo se sentía totalmente capaz de abrirse camino por sí solo, y el dragón hacía cada vez menos falta. Aún así, ni el lobo ni yo nos olvidamos del dragón.

Pasó la vida, y tras unos momentos muy amargos que supimos soportar el lobo y yo, empezamos a necesitar al dragón desesperadamente. No para que solucionara nada, ni para mostrar caras terroríficas, ni para volar ni para escupir fuego. Simplemente, necesitábamos esa parte de nuevo con nosotros. Para completarnos.

Sin embargo el dragón, aunque estaba ahí, no acudió inmediatamente a la llamada. Fue resurgiendo tímidamente, haciéndose un poco de rogar, y cuando por fin apareció, quiso imponer sus condiciones. Supusimos que estaba dolido y que merecía tener todo lo que pudiera pedir.

Y por fin, el círculo volvió a cerrarse.

Nuna he sido bueno con las metáforas. Bueno, algunas veces si, je… Lo que vengo a decir con todo esto es que por primera vez en muchos años, me siento completo. Disfrutando de cada momento como si fuera una película, dando gracias por una oportunidad que se me ha concedido y quizá no haya merecido tener. Que mi vida merece más aún la pena que nunca y que, aunque suene a tópico, el cielo por mí, se puede esperar.

Desvariando hace un año. Pero mucho.

Log de Messenger. Enero del 2009. Aparentemente, sin drogas:

Chema: Me aburro 7 Kilos… ¿q te cuentas?
Lobo: Juas Pues poca cosa, apañero. Aquí currandito & such.
Chema: Todo bien?
Lobo: Bueno, echarse novia complica la vida de uno bastante, pero si, bien.
Chema: Me he levantao con una caraja…
Chema: Pongame a los pies de su señora

Lobo: xDD Ya tengo felpudo
Lobo: (De los de la puerta, malpensao)
Chema: uyuyuyuyuy….
Chema: Castañeo y un tomate dando güeltas

Lobo: xDDD
Lobo: ¿Qué tal por las Manchas?
Chema: Buff… pues hoy estoy pesimista… Pero mas o menos… Ya he pre-selecionado los muebles del salon… Ahora falta pagarlos…
Lobo: ¿Pesimista HOY? LOL
Chema: Jodo… pero si soy como un rayo de sol, alegria y esperanza
Lobo: El pequeño ruiseñól mismamente.
Chema: Posclaro…
Chema: EmilioAragon… un suicida a mi lao

Lobo: Arangón Solomón …
Chema: Judit, Betzabe ¿?
Lobo: Blanka, Zangief, Chunli, Dhalsim…
Chema: Twinkipinki, Poo…
Lobo: Chindasvinto, Turismundo…
Chema: Gazpacho, Mochilo, Pincho…
Lobo: Dinozord Mamuth, Dinozord Pterodáctilo, Dinozord Triceratops…
Chema: Goku, Vegeta, Mutenroi, Krilin…
Lobo: Espinete, Don Pimpón, Chema, Ruth…
Chema: Yupi, Astrako, Pgoto
Lobo: Gobo, Dudo, Rosi, los Curris, Sprocket, el tío Mac…
Chema: Dartacan, Pontos, Dogos, Amis, Pom…
Lobo: Delfi, Carasapo, Vinagre…
Chema: Emeá, Anibal, Murdoc, Tempeltonpek
Lobo: Maikelnái, Debon, Kitt, Bonnie…
Chema: Donovan, Diana, Parris, Tailer
Lobo: Will, Hillary, Jeffrey, Vivian, Tiofil…
Chema: Stif, Edi, Laura, Richi, Carl, Jarriet…
Lobo: Primolari, primobalky…
Chema: Alf, Güili, Luki
Lobo: Maik, Carol, Benji (Sibert)
Chema: Clif, Denis, Vanesa, Teo (Jastebol)
Lobo: Yorch, Katrina, Webster…
Chema: Potipoti, Gallofa…
Lobo: Maese Sonoro, Maese Cámara, La bruja Truca, la bruja Avería…
Chema: Chanquete, Julia, Pancho, Tito, Piraña
Lobo: Adolfo, Lourdes, Chencho…
Chema: MaikelScot, DuatiSrut, Pam, Jim, Andy, Anyela…
Lobo: Chicho, Rosita, Toribio…
Chema: Ranma, Akane, Genma…
Lobo: Oliver, Benyi, losmagosdelbalon, Mark Lenders, Gemelos Derrick…
Chema: Balu, Bagira, Mogli, Sircan…
Lobo: David, Lisa, Swift, eltroldelmoco…
Chema: Hiki, Siryu, Saoiri…
Lobo: Rita Irasema, Emilio Aragón, Milikito, Fofito…
Chema: Capitan, Fernandez, Miki, Requete, RequetePatri, Charlonjeston, Laficharoja- ja-ja, Loquedigalarubia, Trasestapuertasencuentraelmayorespertode [ponaquieltema]… Me voy… he ganao
Lobo: xD Joputa. Me voy a fumar.

Si no fuera por estos ratillos… XD

Siete

Siete añitos lleva este pequeño y humilde blog en pie. Todo un récord personal, permítaseme. Y más aún cuando, gracias a Facebook y similares, los blogs personales están de capa caída. Pero le tengo cariño a este ínfimo rinconcito de la red. A este puntocom. A mi poco visitado blog.

Gracias a él he conocido a mogollón de personas de las que me enorgullezco bestialmente por tenerlas entre mis amigos. Gente que LOVEO|HAMO infinitamente o más, gente que ha sido más o menos fiel durante parte -o toda- la larga andadura de la House, gente que conozco personalmente y gente que no.

Os doy mil gracias :)

Hoy he rescatado mi viejo Pentium IV, que fue virtualizado hace un par de años para no perder el “mojo” que tenía. Correos almacenados (tengo correos desde que me puse internet), tonterías, imágenes… Y buscando entre todos esos correos he encontrado a gente con la que había perdido el contacto, y a algunos los he encontrado incluso en el caralibro. Así que si véis alguna solicitud mía, no os asustéis ;)

Y con estos siete años, llega la ¿versión? siete del blog. Un nuevo tema. Simple, pero menos oscuro que el anterior. Toda una declaración de intenciones. Tampoco he hecho grandes cambios a la plantilla, ni falta que hace, pero como tiene alguna animacioncilla chorra, me ha gustado.

En fin… a ver si este año posteo más a menudo que el anterior, que entre unas cosas y otras tampoco ha estado esto muy concurrido. Feliz veintidiez, y nos vemos por aquí ^___^

I WANT YOU!!