Dic 02

No soy un fulano con la lágrima fácil
de esos que se quejan sólo por vicio.
Si la vida se deja yo le meto mano,
y si no, aun me excita mi oficio.
Joaquín Sabina - La del pirata cojo

Bueno, para empezar, decir que sobreviví al fin de semana del vicio (entiéndase por vicio consolero friki videojueguil) y que ostento el título de CAMPEÓN ABSOLUTO en Tekken 5, en Guitar Hero, en King of Fighters, en Dead or Aliver 4, en Twinkle Stars y en Burnout. Y porque no pusimos el Tetris, que si no… XDD

Salimos los cuatro del trabajo y nos pasamos por un Carrefour para aprovisionarnos. Rauru-kun se quedó durmiendo en el coche, para coger fuerzas y luego poderme ganar al Tekken (pobre). Llegamos a casa de Slaigor y la cerveza empezó a fluír. Monté mi PS2 Aqua, saqué guitarras, saqué mandos, saqué tarjeta de memoria, saqué disco duro, y ya empecé a ganarme antipatías por tener el HD-Loader tuneao con mis propios gráficos xD

Yo pagué el papeo. Slaigor pagó las bebidas. Ari pagó el tabaco y cocinó sus (ahora) míticas pizzas caseras. Y Rauru-kun era mi objetivo. Mi enemigo a batir. El tipo con más nivel en Tekken contra el que he jugado jamás.

Lamento informar que NO hay ninguna foto, ningún vídeo ni nada que atestigüe ninguno de los míticos momentos de la noche. Teníamos todos las manos ocupadas con mandos de consola, cervezas o porciones de pizzas. Y cubatas, claro. Muchos cubatas. Y un cigarrito entre paliza y paliza. Brutal.

Asuka Kazama
Vaya desde aquí mi más profundo desprecio a la maldita
hija de la gran puta de Asuka Kazama. Perra ¬¬

Bueno, resumiendo… que entre combos, agarres, combos y agarres, combos aéreos y agarres aéreos, counters, jugglers y la madre que lo parió, y con combos 10+ (conste xD), quedó campeón:

King

A las n de la madrugada, Rauru-kun se largó porque estaba humillado y cansado. El resto nos quedamos. Las cervezas y los cubatas siguieron fluyendo (y nunca mejor dicho). Cuando Slaigor se acostó, Ari y yo le montamos una barricada delante de la puerta de su cuarto con todo lo que encontramos por allí. Lástima que de esto no haya foto, porque es para verlo.

Ari y yo dormimos en el salón. En el sofá y en el santo suelo. Por culpa del alcohol, hubo incluso un momento tierno. ¿Cuándo sabes que le caes bien a un argentino? Cuando te dice que le gustas para su hermana. Que dicho sea de paso, está bien buena y es guapísima. Lástima que esté al otro lado del charco, oigan xD

Por la mañana, el Burnout de la 360 con los altavoces del surround a toda hostia (4 torres que ríanse ustedes de… bueno, me callo xD). Jugamos al Crash Party pasando el mando, para poder disfrutar las explosiones y los choques a pantalla completa. Hacía mil años que no me reía tanto. Los vecinos debieron cogernos cariño, sí.

Tras terminarnos las pizzas que quedaban, y un par de cervecitas más, dejamos a Slaigor en su casa, nos perdimos durante un rato buscando una estación de metro, y cada uno para la suya.

Pero qué memorable, oigan. Para que luego digan que los videojuegos son para críos.

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Próximo objetivo: Dante. MWAHAHAHA. *Coff*