Geekness Overload!
Si hasta a Ryuk le gustan las manzanas…
16 jul
Y si no sabéis quién es Ryuk, echadle un vistazo a la wiki de Death Note.
Ya estaréis al tanto de tooooooda la polémica que se ha levantado entorno al nuevo iPhone 4. Que si falla más que una escopeta de feria, que si lo coges haciendo el pino pierde cobertura, que si el sensor de proximidad no furula… Y el caso es que se han vendido ya casi dos millones de iPhones 4 y apenas han habido unas cuantas devoluciones.
Apple es una marca que sabe cómo crearnos necesidades que en realidad no lo son. Qué cabrones.
El primer aparatejo de la manzana mordida que entró en mi casa fue un iPod nano 2G. Porque estos de Apple no solo crean cacharrines, sino GENERACIONES de cacharrines.

iPod nano, segunda generación. Y gris, además.
Lo primero que toca las pelotas (y esto es así) es la obligación de tener que usar iTunes para gestionar el cacharrín. Acostumbrados a los MP3′s chusteros de toda la vida, que los insertabas en un USB y (si había suerte) aparecían como una unidad más en Windows para copiar toda la mierda que les pudiera caber, el iPod no. Este en concreto tenía cierto espacio reservado a ser “unidad USB”, si, pero no podías copiar la música ahí a cholón. Había que usar iTunes. Un programa(*) lento, pesado, con cierta complicación y en muchas ocasiones, desesperante.
Pero oye… con el paso del tiempo ves que iTunes es… una buena idea. Aunque te haga perder horas de tu vida en organizar toda tu música, poner los ID3 Tags de tus MP3′s en orden, añadirle las carátulas, añadirle las letras… Esto es opcional, pero si vas a ser guay, hay que serlo del todo. Arf. Cuesta, pero una vez que lo consigues, puedes decir orgulloso cosas como “iTunes es una grandiosa base de datos musical donde puedo personalizar absolutamente todos los aspectos de cada una de mis canciones, álbumes, vídeos musicales, podcasts, etc”. Queda pedante, pero oigan… es cierto.
No sé si por aquella época o después, estaba yo trasteando con mi MacOS Leopard hackeado. Alias “Hackintosh”, o alias “Juaquintós”. Básicamente, se trataba de instalar el sistema operativo de los Mac en algún PC mínimamente compatible con ellos. Cuando Apple cambió las tripas de sus ordenadores de PowerPC a Intel, todo se hizo más fácil y evidente. Te bajabas una ISO con el trabajo que habían hecho otros, y con un poco de suerte respecto al hardware y con muchas pruebas ensayo-error, podías conseguir tener un MacBastardo en casa. En mi caso, el Asus Z53Jc en el que logré hacer funcionar TODO menos la WiFi, la webcam y el lector de tarjetas. Lo conté en esta entrada.
También conseguí engañar a mi jefe en el curro e instalarlo en un PC de sobremesa, un HP DC7800 al que tuve que añadir una gráfica nVidia de perfil bajo. Y hasta hoy, funcionando como un campeón.
Pero un MacBastardo, es un MacBastardo. Me seguía picando el gustanillo de tener un Mac de verdad. Pero eran TAN caros…
Luego llegó a casa el iPod Touch. No recuerdo dónde lo pillé, pero me salió muy barato. Por esa época, yo era muy reticente a hacerme con un iPhone (por aquello de vender tu alma a Movistar por tres años) y me “conformé” con su hermano pequeño:

iPod Touch. Primera generación, por supuesto.
Con este cacharrico pude comprobar cómo de bien podían hacerse las cosas en Apple. Qué pantalla táctil, señor@s, qué fluidez, qué bonito todo… qué finito. Fue mi compañero inseparable hasta que finalmente me hice con un iPhone 3G. Por aquella época, ya existía el famoso “jailbreak” y podía adquirirse “pirateado y libre”. Y más barato que “legalmente”. Así que nos fuimos a ver al moruno de turno, y nos compramos unos cuantos entre unos compañeros y yo.

iPhone 3G. 3G corresponde a tercera generación y al uso que hace de esa red.
Era una maravilla. Tenía todas las excelencias del iPod Touch, pero con funciones de teléfono, conexión a internet permanente, correo, y cientos de aplicaciones (**) que iría descubriendo poco a poco. Pero como todo en informática, y sobre todo en Apple y Nintendo, se quedó obsoleto con el nuevo iPhone 3Gs. Era el mismo cacharro por fuera, pero tenía las tripas mejor puestas. Más memoria, procesador más potente, brújula digital (lo que abría las puertas al mundo de la realidad aumentada)… tanto el 3G como el 3Gs eran una brutalidad de máquina que cabía en un bolsillo. Un teléfono, si. Un iPod, si. Cientos de aplicaciones, chorradas y juegos, si. Pero lo que también era es un terminal unix con infinidad de posibilidades para un sysadmin friki como yo. Vaya que si.
Total, que me hice con el 3Gs al grandísimo precio de cero euros (le vendí mi 3G a uno de mis jefes, y como cuido todo tanto y guardo las cajas y manuales, pues… =P) y comprobé que, efectivamente, aún siendo casi el mismo cacharro, las posibilidades se extendían mucho más allá. Faltaban pocos meses para la salida del iPhone 4, pero ¿quién puede esperar, y más costándote tan pocos euros?
Bueno, en el terreno informático, Apple TAMBIÉN entró en mi casa. Un buen día, un amigo me dijo “tiotiotiotiotiotio, Apple ha renovado toda la gama de iMac, échale un ojo”. Corrí a apple.com, y comprobé perplejo cómo se habían sacado de la manga un pedazo de iMac de 27 pulgadas y cuerpo de aluminio, con unos pedazo de procesadores y características internas que echaban p’atrás. Me dije “Joder, qué caro… pero en comparación con la generación anterior… ¡qué poco caro!”. Y había un botón azul enorme que ponía “COMPRAR”. Pedí auxilio por facebook para que alguien me convenciera de no hacerlo, pero nadie lo hizo. Y dado que tenía unos ahorrillos (diox >__<) acabé pegándole el botonazo a aquél maldito recuadro azul.
Raudos y veloces, los de la manzanica le pegaron el hachazo de su vida a mi cuenta corriente. Pero el nuevo iMac no era más que una promesa. No había fecha de entrega. No había ningún dato concreto. Un mes. ¡¡UN MES ME TUVIERON ESPERANDO!! Mirando todos los días hasta 50 veces la orden del pedido sin noticias aparentes. Medio mundo cortándose las venas porque no tenía su nuevo iMac y en su cuenta faltaban muchos euros.
ARGH!
Pero el día llegó. Y un mensajero feliz. Y un receptor más feliz aún (yo). Fijaos si era un día esperado, que hasta está grabado todo en vídeo por ahí (la recepción, el “unboxing”, la puesta en marcha y las primeras pruebas). Y puedo deciros, y no me equivoco, que es la mejor máquina que he tocado jamás. No digo “tenido”, digo “tocado”. Y toco muchas máquinas al cabo del día. Qué maravilla. Enorme, rápido, efectivo, grandioso.
El minitecladillo no me terminaba de convencer, así que me hice con un Logitech DiNovo Mac Edition super cómodo, y dejé el otro para conexiones ocasionales con otros ordenadores. También adquirí un hub USB/FireWire moshi Lynx, y un control Griffin PowerMate super útil para cosas como la edición de vídeo, por ejemplo. Luego un disco externo Iomega de 500 gigas para backups (bendito Time Machine), otro Iomega de 2Tb para contenido, y diversos discos más ahí apilados para lo que hagan falta.

Griffin PowerMate
Con el paso de los meses, cómo no, pensé… ¿qué hago que no tengo aún un portátil de Apple? Tenía el Asus con Juaquintosh, si, pero ¡no era Apple! No funcionaba absolutamente bien, aunque lo hacía muy dignamente. Vendí hace poco el Asus Z53Jc que tenía con mi querido “Juaquintosh”, porque gracias a un amigo, me hice con un MacBook Pro “off the truck edition” (vamos, de esos caídos de camión) por 250 ridículos euros.
También tenía arriba un PC totalmente construído a mi gusto hace relativamente poco tiempo. Un QuadCore magnífico con componentes-caviar, caja de diseño y periféricos de lo más molones. También está vendido.
En caso de que necesitara Windows, tengo un par de ellos virtualizados. Los suelo usar para conectarme al curro por VPN sin perder la conexión a internet en el Mac (vivan los dispositivos de red virtuales). Y en el improbable caso de que necesitara Windows de forma “nativa”, tengo en el trastero mi viejo Pentium 4 con Windows XP (que virtualicé en una imagen de VMWare Fusion y va mejor que el físico) y un pequeño Acer AspireONE al que también le instalé un Juaquintosh, Windows 7 y Moblin en arranque triple.
¿Y por qué? ¡Porque puedo! XD Pensaréis que cago dinero, y nada más lejos de la realidad. Todos los iPod’s y los iPhones han sido adquiridos bordeando la legalidad. El MacBook Pro, ya os digo, caído de camión y por 250 pavos. Lo que si dolió fue el iMac de 27″, aún me está doliendo. Pero no creáis que por ello me he arrepentido en ningún momento. Sin más, os dejo con casi todos mis iCacharrines:
Las licencias del caos
27 oct
<Wardog mode on>
Ya os he hablado varias veces de mi empresa, Casa Pepe Inc., y la cosa por mucho que intentamos los cuatro gatos y medio que funcionamos ahí por medio de nuestro cerebro y nuestras ganas de hacer bien las cosas, no hay manera.
En serio, no hay manera.
Hoy os traigo la anécdota de las licencias del caos. Como las esmeraldas del caos del Sonic, pero sin que se escuche una musiquilla característica al hacerte con una.

El año pasado vino Borjamari. Borjamari es un señor de traje, calvo y con cara de muy pocos amigos. Borjamari es un señor que quería cerrar con Casa Pepe Inc. un asunto que se llevaba alargando más de tres años. Un asunto feo, feo. Un asunto de pasta y legalidad. Borjamari era, ni más ni menos, un abogado de esa gran multinacional de Redmond que vende Windors y Ofis. Y esecueles, y Windorservers, y mogollón de cosas que se supone que uno tiene que pagar si las usa, pero que realmente estamos acostumbrados a lo contrario.
¿Quién tuvo que encargarse del “proyecto” de licenciamiento? ¡El menda! ¿Y qué es “encargarse del proyecto de licenciamiento”? Pues un infierno. Buscar por toda la empresa cualquier disco original de Windor, Ofis, Windorserver, Esecuele o producto susceptible de ser de la multinacional a la que representa Borjamari para reunirlos todos y decir “Oigaaaaaaaa, que tenemos licenciaaaaaaas”.
Pero claro… lumbreras hay en todas partes, y en mi empresa hay miles de PC’s y unos cuantos menos servidores. Esa multinacional tiene una herramienta que, cual virus, se cuela por los cablecicos de la red local y saca un resumen de todos los programas que tienen instalados cada uno de los puestos que pertenecen a la malvadísima empresa. Menos mal que, gracias a la CHAPUZA que tenemos montada en Casa Pepe Inc. (no me miren así, estaba cuando yo llegué), ese programita-virus de la malvada empresa no puede atravesar diferentes dominios, y dicho sea de paso, tampoco puede ver lo que hay dentro de los PC’s apagados.

Ntch…
Como dicen en mi pueblo, “con tó y con eso” salieron unas cifras de instalaciones absolutamente obscenas. Por los Windors no había ningún problema: cada PC venía con su licencia OEM. “OEM” significa algo así como “tate tranquilo que el PC viene con una pegatinica pa que luego no te pillen”.
Menos mal…
Pero en ese resumen maligno que saca el programita-virus, había una sección la mar de gorda. La del Ofis. Nuevamente, gracias a las CHAPUZAS que se hacen en Casa Pepe Inc., absolutamente TODOS los miles de PC’s tenían Ofis. Problemas de la clonación, me dijeron. ¿No sabéis clonar? Eeeem… hacemos un Ghost de uno que funcione y p’alante. Ole.
Pero claro, si el asunto puede parecer malo, os digo que realmente fue PEOR. Porque esos miles de ordenadores no tenían UN Ofis instalado. No. Tenían TRES. Ofis dosmíl, Ofis equispé, y Ofis dosmiltrés. Y además las versiones caras, claro. Las profesionales. Las que duelen.

Durante meses de búsqueda, mientras Borjamari me llamaba diciendo “vamos a cerrar el tema ya u os voy a enviar una Holy Grenade”, yo iba recopilando cienes y cienes -que diría Froda- de Ófises. En las oficinas de Vigo, Gijón, Rawalpindi y Vladivostok.
Total, llegado el momento del recuento final, logramos recortar mucho, muchísimo el número de licencias que habría que comprar. Porque claro, la Gran Empresa Malvada nos dijo que prefería que comprásemos las licencias que faltaban y algunas más para tenerlos contentos (esto es verídico) que ponernos una multa y que nos pasáramos al sofgüer libre.
Qué majos.
Total, Casa Pepe Inc. se gastó una millonada en “regularizar” -ejem- las licencias y Borjamari marchó feliz a su cueva oscura. Había de todo. Ófises, Windorservers, Esecueleservers, Ecschéinchs (joder con la fonética), Sherpóints, Visualestudios y hasta algún Frontpéich por ahí suelto. Menos windors equispeles, de todo. Cuando llegaron los contratos de licencias por mail, para las descargas de los productos y la obtención (oigh) de CD-KEYs de instalación, había que añadir todos esos contratos de licencias a una web de Mic… de la empresa esa maligna. Y como todas las webs de la empresa maligna, para hacer algo útil tienes que logarte con tu cuenta del mésenyer.
Le dije a mi $responsabledeárea que me diera una cuenta de la empresa. Pasó de mi. Al día siguiente, se lo volví a recordar. Pasó de mi. A las dos semanas le dije “Tronco, o me das una cuenta o pongo la mía”. Ah, ¿que con la tuya se puede? ¡Pues ponlaaaa!
Así que asocié tooooooodos esos contratos de licencia, toooooooodo ese pastizal que Casa Pepe Inc. pagó a la malvadísima multinacional a una de mis trescientas cincuenta y seis mil millones de cuentas de jorméil. Elegí una de las que nunca usaba por si en algún momento dado tenía que dar la contraseña a algún compañero, o por si me echaban del curro.
Esto ha sido la intro.
XD

El otro día hubo que comprar más licencias. El bueno de Nèst, allende las Valencias, necesitaba instalar unos Ófises en algunos puestos, y llevaba n meses pidiéndolas. Después de darle un empujón al tema, pasó algo tal que así:
Lobo: $responsabletontaco, ¿tenemos ya las licencias de Valencia?
$tontaco: Si, sisisi, las compramos ya.
Lobo: ¿Y se las habéis pasao a Nèst?
$tontaco: ¿Pa qué?
Lobo: O_o Para que las instale, hijo mío, no va a ser para hacer una fogata…
$tontaco: Pero si ya tenemos las licencias, que meta las claves que sean, que da igual.
Lobo: …
Lobo: …
Lobo: …
Lobo: …er…
Lobo: …
Lobo: …
Lobo: ¿¡¡QUÉ!!?
$tontaco: ¿Qué pasa? Que meta las claves que quiera, que cuando tienes licencia, valen todas.
Os juro que pasé tres kilos de explicarle a MI JEFE que las licencias tienen un CD-KEY asociado para las intalaciones. Si no, no tendría sentido. Si valiese cualquier CD-KEY para el Ofis, nos ahorraríamos horas y horas de búsquedas en Google y en Astalavista para encontrar keys, keygens, cracks y activadores que por otra parte, siempre vienen llenos de virus y mierdas.
En fin, le dije que me pasara los contratos de licencia para añadirlos a los que ya teníamos, y se me negó en rotundo. Me dijo que como era mi cuenta personal, que le tenía que dar mi clave. Si lo hubiera pedido de otra manera, prfyavestu, yo se la hubiera dado, porque como digo, es una cuenta que no uso. Pero se puso gamba. Y a mí, las gambas, a la plancha o al ajillo, nada más.
Así que me negué. Me dijo que ya encontraría la manera de obligarme, y que para las licencias nuevas iba a usar la suya. Y así lo hizo. Dos días después, seguíamos sin tener las claves de instalación, ni los instalables. “Estaba la página caída”, dijo. NO SABÍA DESCARGAR LAS APLICACIONES DESDE LA WEB.
Verídico.
Buscando, averigüé que uno contrato de licencia en concreto puede ir asociado a más de una cuenta de jorméil, y así se lo comuniqué. Me dijo que le pasara todos los números de licencia que tenía asociados a la mía para meterlos en la suya. Y decidí hacer un experimento.
Le pasé una captura de las licencias, pero salía todo menos los números que necesitaba saber. Me contestó al correo con una captura de LAS NUEVAS, QUE HABÍA ASOCIADO A SU CUENTA, diciéndome “estos son” xDDDD

Resultado: tengo las suyas y las mías. Y además, comprobé que se equivocó en la compra, o le metieron en la compra cosas que no necesitábamos. Os diré que en mi empresa yo soy el único (entre miles de ordenadores) que utiliza MacOS para trabajar. MacOS bastardo al fin y al cabo (no sabéis lo que me costó instalarlo en un HP dc7800), pero MacOS.
La lista completa de lo que tenemos licenciado es la siguiente (escrita en modo gañán para que no lleguen buscadores):
Ofis Pofesioná Plus 2007
Ofis Comuniquéitor 2007 R2
Ofis Pofesioná 2003
Ervisio Pofesioná 2007
Proyet Pofesioná 2007
Entóreich 2008 p’al MAC con SP2
Entóreich 2008 p’al MAC
FrontPage 2003
Ofis 2008 p’al MAC con Servipá 2
Ofis 2008 p’al MAC
Ofis Comuniquéitor 2007
Ofis MultiPack de Idiomas 2007 (DVD)
Ofis MultiPack de Idiomas 2007 (CD)
Ofis Multilanguage Pack 2007 Servipá 1
Ofis Pofesioná 2003 con Lernin esensials
Ofis Pofesioná 2003 Servipá 3
Ofis Pofesioná Plus 2007 con BCM
Ofis Esmolbisnes 2007
Ofis Estándar 2003
Ofis Estándar 2003 con Lernin esensials
Ofis Estándar 2007
Ofis Estándar 2007 con Lernin esensials
Autluc 2003
Proyet Pofesioná 2003
Proyet Pofesioná 2003 (Servipá 2)
Proyet Pofesioná 2003 Servipá 3 (For Std/Pro/Svr)
Proyet Estándar 2003
Proyet Estándar 2007
Shérpoint Designer 2007
Shérpoint Portal Server 2003
Ervisio Pofesioná 2003
Ervisio Pofesioná 2003 Servipá 3 (For Std/Pro)
Windorserver Enterpráis 2008 con Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2008 Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2008
Windorserver Estándar 2008 con Servipá 2
Windorserver Estándar 2008 Servipá 2
Windorserver Estándar 2008
Windorserver Enterpráis 2003 R2
Windorserver Estándar 2003 R2
Windorserver Enterpráis 2008 sin Hyper-V con Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2008 sin Hyper-V Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2008 sin Hyper-V
Windorserver Enterpráis 2003 con Servipá 2 (64-Bit Itanium)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 (ISO)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 con Servipá 2 (ISO)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 con Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2003 R2 Servipá 2 (64-Bit Itanium)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 con Servipá 2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2003 R2 Servipá 2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver Estándar 2008 sin Hyper-V con Servipá 2
Windorserver Estándar 2008 sin Hyper-V Servipá 2
Windorserver Estándar 2008 sin Hyper-V
Windorserver Estándar 2003 R2 (ISO)
Windorserver Estándar 2003 R2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver Estándar 2003 R2 con Servipá 2
Windorserver Estándar 2003 R2 con Servipá 2 (ISO)
Windorserver Estándar 2003 R2 Servipá 2
Windorserver Estándar 2003 R2 con Servipá 2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver Estándar 2003 R2 Servipá 2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver pa sistemas basados en Itanium 2008 con Servipá 2
Windorserver pa sistemas basados en Itanium 2008 Servipá 2
Windorserver pa sistemas basados en Itanium 2008
Windorserver Pack de Idiomas 2008 con Servipá 2
Windorserver Pack de Idiomas 2008
Esecueleserver Enterpráis Edishon 2008
Esecueleserver Estándar Edishon 2008
Ecschéinch Server 2003 Estándar Edishon
Shérpoint Portal Server 2003
Shérpoint Portal Server 2003 Servipá 3
Esecueleserver Enterpráis Edishon 2008 Servipá 1
Esecueleserver Estándar Edishon 2008 Servipá 1
Esecueleserver Enterpráis Edishon 2005 32-Bit
Esecueleserver Enterpráis Edishon 2005 64-Bit
Esecueleserver Enterpráis Edishon 2005 IA 64-Bit
Esecueleserver Estándar Edishon 2005 32-Bit
Esecueleserver Estándar Edishon 2005 64-Bit
Esecueleserver Estándar Edishon 2005 IA 64-Bit
Visualestudio 2008 Pofesioná Edishon
Espresion Web 2.0
Visualsurséif 2005
Visualsurséif 6.0
Visualestudio 2005 Pofesioná

En fin… muy útil todo. Qué paísssssssss…
Maldad. Definición.
26 oct
Way too much for an iPhone
11 ago
Y es que de TOOODOS los gadgets que han ido llegando últimamente a casa, sin duda el más molón, útil y -por qué no- chulo es el iPhone. Mi iPhone 3G, para ser exactos. Aún recuerdo cuando decía que ya me daba con un canto en los dientes con mi iPod Touch y que pasaba del iPhone, jijiji… qué penica.
Podría parecer que hoy en día regalan los iPhones con los Kellogg’s, que todo el mundo tiene uno, y que ya ha dejado de ser c00l. Pero para algunos entre los que me incluyo, va más allá: es un gadget indispensable para el día a día y lo echaría muchísimo de menos de quedarme sin él ahora.
Tardé mucho tiempo en hacerme con uno, y es que no me apetecía en absoluto donar mis gónadas a Movistar por ese contrato abusivo que te imponían para conseguirlo. Así que cuando me enteré de sitios donde tenían iPhones “caídos del camión”, ahorré un mesecillo y me hice con uno a un precio “módico”.
Yo siempre fui de Vodafone (desde que se llamaba “Airtel”), y le tengo mucho cariño tanto a mi número graciosón como a mi tarifa de voz. Por antigüedad, no me cobran cuota fija en el contrato. Simplemente, lo que gaste y ya está. Y eso nadie tiene cojones a ofrecérmelo ahora.
Pero vamos al lío, al rollo que mola, al mOOOOJOOOOOOoo. Quien más y quien menos -que tenga un iPhone- ya sabe lo que es un Jailbreak, y la gran mayoría sabe incluso hacerlo. Sale versión nueva > esperas unos días sin actualizar > buscas en Google si se puede “jailbreakear” esa nueva versión > actualizas el iPhone desde iTunes > Jailbreak con PWNage Tool / Redsn0w / etc. Y todo como la seda, el cacharrín a su máximo potencial.
Al actualizar a la 3.0, algo debió salirme mal. No sé si le pasará a más gente, porque no he leído mucho al respecto, pero el funcionamiento de mi iPhone quedó absolutamente degradado a un 20% de lo que solía ser. Una velocidad lamentable (se notaban hasta tirones pasando de una página a otra), aplicaciones que nunca arrancaban o que salían al springboard sin previo aviso… Y así estuve aguantando hasta ayer. No solo actualicé a la 3.0.1 (solo corrige un bug por el cual un ser maligno y todopoderoso puede hacerse con el control de tu iPhone mandando un SMS desde el infierno), sino que descubrí una serie de cositas que os paso a contar.
Sabéis que es MUY recomendable hacer backups de vuestros datos a menudo. Que luego ocurren desastres y no te queda más que pegarte un palmetazo fuerte en la frente y cagarte en todos los santos del cielo. En los iPhones, los backups se hacen desde iTunes:
Exacto: botón derecho sobre el iPhone en cuestión, y luego “Copiar”. Esto está genial, pero ¿qué pasa si en tu copia de seguridad, aparte de tus preciosísimos datos, está ese “algo” que te jode el rendimiento del iPhone, sea lo que sea? Una de dos: o restauras tus datos con todas las consecuencias una vez hayas actualizado, o empiezas de cero a sincronizar todos tus contactos, tu música, tus vídeos, tus aplicaciones, y la madre que lo parió.
Yo he optado -dados los problemas que tuve en la última actualización- por hacer ni una cosa ni otra, sino las dos a la vez. MEGAWHAT!??! Me explico:
Actualicé a la 3.0.1 y luego le hice el jailbreak con Redsn0w. Cuando iTunes me preguntó si deseaba restaurar mis datos o configurar como nuevo iPhone, elegí esto último. Con esto, tienes el iPhone totalmente pelao, y hay que volver a introducirlo todo.
Yo soy un maniático de los SMS’s, los LOG’s y todo eso. Por tanto, yo quería restaurar solo los SMS’s, el historial de llamadas, y algún que otro ínfimo dato más. Pero con iTunes, que yo sepa, no tienes esa opción. O restauras TODO, o no restauras NADA. Así que me puse a buscar la manera y la encontré: una aplicación que te deja “trastear” dentro de los backups del iPhone: iPhone Backup Extractor

Es una aplicación gratuita y solo para Leopard (lo siento, Windowseros y Linuxeros). Podéis bajarla de esta curiosa url: http://supercrazyawesome.com/
Una vez la ejecutamos, el botón “Read backups” nos localiza automáticamente tooodos los backups que hemos hecho desde iTunes (incluso de iPhones ajenos, jurjur), y al cargar uno de ellos, nos permite extraer las aplicaciones por separado, o los datos “internos” del iPhone cuando hicimos la copia:

Simplemente, seleccionamos lo que queremos extraer (en este caso “iPhoneOS files”) y pulsamos en “Extract”. Nos preguntará dónde queremos volcar todos los datos. Le damos una carpeta y esperamos un ratito. La aplicación no tiene ni una puñetera barra de progreso, así que debemos SUPONER que está funcionando y está extrayendo el backup. Lo que decía, tarda un rato (tened en cuenta que dentro de “iPhoneOS files” también está la música y los vídeos del iPod).
Hala, ya tenemos todos nuestros datos ahí en nuestra carpetita, perfectamente legibles desde Leopard. En DCIM tenemos las fotos, y en Library tenemos… todo lo demás:
Pongamos ahora que queremos leer qué hay dentro de esos archivos .db o .sqlite3. Necesitamos “ALGO” que no tenemos… todavía. La solución se llama SQLite Database Browser, y podéis encontrarla by the face aquí: http://sourceforge.net/projects/sqlitebrowser/
Desde esta aplicación, podemos abrir, por ejemplo, la minibase de datos de los mensajes, mirad:
Bien, ya hemos fisgado (ahí los mensajes del día de mi cumple)y hemos visto que efectivamente nuestros datos están ahí. ¿Cómo CARAJO los paso ahora al iPhone? Bueno, hay varios métodos conocidos. La conexión por SSH con clientes como WinSCP (Windows) o Cyberduck (Mac), pero para esto que nos ocupa es más que suficiente la versión de prueba de la aplicación (para Mac) llamada DiskAid: http://www.digidna.net/diskaid/download.php
Con DiskAid y los 15 días que dura la versión de prueba, bastaría (por ejemplo) con sobreescribir la carpeta SMS dentro de Library para volver a tener todos los SMS que teníamos antes de actualizar o borrar el iPhone. Lo mismo para la música de iTunes, el historial de llamadas, etc.
Así que nada, ahí os dejo este pequeño descubrimiento, que os puede venir bien para restaurar vuestros iPhones como os dé la gana, para fisgar en el iPhone del jefe (que siempre te lo deja a ti cuando hay que actualizar el firmware porque a él le da miedo) o para descubrir las infidelidades de vuestras castas y puras parejas. Y mira que os tengo dicho que está feo meterse en la intimidad de la gente, pero es que no me hacéis caso, jodíos… ¿no sabéis que el que busca, acaba encontrando? Ntch… ¡malos!

¡BOUM! MWAHAHAHAHA!









