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La aventura de encontrar piso en Madrid. Anecdotario++
30 sep
Actualizado con MÁS anécdotas. Seguid leyendo.
Es un chou, un verdadero chou.
Primero, porque vas por la calle partiéndote el cuello cada 10 metros. Cada vez que ves un cartelito pegado a la pared, o a una farola, te paras en seco y vuelves la cabeza para leerlo. Aunque casi todo son de “Señoras rumanas super-responsables que se ofrecen para cuidar mayores o niños”.
El caso es que tengo varias anécdotas al respecto que contar. Al lío:
Anécdota nº1: Casi todo el mundo tiene el móvil apagado ¬¬
Anécdota nº2: Un anuncio en concreto me pareció muy, muy bueno. Ya sabéis, demasiado para ser verdad. Era un piso, a compartir (eso sí), con todos los lujos que detallaré a continuación, y por solo 200€. El piso era nuevo, en una urbanización nueva, junto al Centro Comercial Plenilunio, todo eléctrico (nada de gas), baño de mármol, piso de parquet, vistas, aparcamiento gratuito y vigilado, piscina, pista de pádel… Lo que os digo, demasiado bueno para ser cierto. Llamé al dueño. Transcribo:
-Huooooola, buenas… ¿Carlos?
-Sí, soy yo… ¿quién es?
-Soy Lobo, te llamo por el anuncio del piso.
-¡Ah! ¡Hombre! Pues mira, te cuento… el piso está genial, tiene [ver arriba], todo nuevo, genial, brutal, es la caña, y solo por 200€.
-Pues sí, está genial, pero dime dónde está el truco… no puede ser tan bueno.
-Jajaje, no hombre, no hay truco… te voy a ser sincero, es que odio vivir solo, no tener nadie con quién hablar después del curro… por eso quiero alguien legal, buen rollo, tal…
-Pues lo vendes de puta madre, la verdad.
-Nonono, yo no miento, ¿eh? Es todo totalmente cierto…
-Sigo pensando que debe haber algo malo que no me cuentas. Como que eres un asesino en serie o algo de eso.
-Jajajaja, me caes muy bien… y malo… bueno, yo no diría que es malo, lo que pasa es que solo tiene una habitación el piso.
-¿Solo una? La verdad es que es un matiz que me perturba. ¿Solo una?
-Sí, tío… es que el piso solo tiene una habitación, salón, baño, cocina y terraza…
-Ya, perooooooooooooo…
-Yayaya, no te pienses que voy buscando pareja ni nada de eso, ¿eh? Ya te digo que es que no me gusta vivir solo.
-YA, PEROOOOOOOOOOOOOOOOO…
-Además, la cama es muy grande…
-MegaWHAAAAAAAAAAAAT!?!?! ¿Un solo cuarto con una sola cama?
-Eeeer… sisi, pero ya te digo que…
-Mira, Carlos… apunto tu número aquí con todo lo que tiene el piso, y si no encuentro nada mejor, ya te diré algo, ¿vale?
-Venga, vale… que me has caído muy bien, ¿eh? Y por 200€ no vas a encontrar nada mejor…
-Yayaya, eso me temo… pero déjame intentarlo, ¿vale? Venga, hasta otra, chau.
Anécdota nº3: La compañera legal de piso de Lau encontró un anuncio muy jugosito en el 20 Minutos. Lo recortó y lo dejó encima de la mesa de “mi” cuarto provisional. Un estudio, en Goya (junto a un Corte Inglés y sobre un Kebab), por solo 330€. Guau… llamo:
-Buenaaaas, soy Lobo. Llamo por el anuncio del piso del 20 Minutos…
-Ah, bien… pues es un estudio muy coqueto, en la calle General Díaz Porlier, nº2. ¿Cuándo te viene bien venir a verlo?
-Huy, pues yo salgo de currar a las 6, así que cuando me digas.
-¿Sería para tí solo?
-Pooooosi.
-Pues vente ahora, que yo estoy hasta las ocho y cuarto…
-Venga, vale.
-Soy Ana María.
-Oki, tajoras.
Cojo a Lau y nos dirigimos hacia allí. Solo un par de paradas de metro. Llegamos al edificio, y subimos las escaleras. En la puerta del 2ºC, donde nos dirigíamos, había un cartelito de 10x20cm más o menos: “Información de viviendas” o algo así. Lau y yo nos miramos: ¬¬ Llamamos. Una Suprema de Móstoles sobredimensionada++ abre una pequeña mirilla y nos pregunta si venimos juntos. Le decimos que sí, y nos abre. Nos dice que hay un par de parejas dentro “viéndolo”, y que esperemos en la entrada. Paredes azules y blancas. Unas flores de mentira. Todo austerísimo. Se oyen voces de dos mujeres intentando convencer a unos inmigrantes de lo jodido que es encontrar piso en Madrid. Nos morimos de calor. Lau y yo decimos que hay gato encerrado. Se abre una puerta al rato, y sale Carlos, un negro enorme que le da la mano a Ana María entre promesas de “ya verás cómo te encontramos piso”. Lau y yo nos volvemos a mirar: ¬¬ Ana María nos hace pasar.
Es una habitación con una mesa, cuatro sillas y paredes. NADA MÁS. Ni un triste teléfono, ni un triste ordenador, ni un triste geranio mustio. NADA. La Suprema de Móstoles se sienta y empieza a decirme lo caro que es todo, y que ellos ayudan a encontrar piso a la gente en Madrid. Y que no cobran, como las inmobiliarias. ¬¬ nuevamente. La tía contaba su discurso mirando al techo, como si lo soltara 200 veces al día. O más, seguramente. Me pregunta que por qué zona quiero el piso, y le digo que preferiblemente por la zona norte (por aquello del trabajo). Me dice que esa zona es muy cara, y que si quiero encontrar algo me tengo que ir a barrios marginales de mala muerte. Discrepo ampliamente y Lau va poniendo cara de “me voy a cagar en todo lo vivo”. Al fina, la Suprema de Móstoles y parte del extranjero dice “bueno, pues venga, dame tus datos y nos ponemos a ayudarte a encontrar piso”, y saca de un cajón un bonito formulario de color azul en el que yo solo veía una cosa: 190€. La gorda seguía con su discurso, blablablablablablablabla190€blablablablablablablabla… yo le digo “Mira, vamos a dejarlo, porque bastante me va a costar pagar el piso como para encima darte 190€ por nada”. Entonces ella pasa al plan B:
-”Mira, es que TODOS los anuncios de pisos que hay en internet y en los periódicos son nuestros, así que vais a tener que pasar por nosotros sí o sí”.
Lau se termina de indignar:
-”Perdona, pero yo tengo MUCHA experiencia encontrando pisos y nunca he tenido que pasar por vostros, así que no me cuentes historias”.
La otra ya se baja del burro al ver que ya nos estábamos levantando y dice “Bueno, pues suerte. Si queréis que os ayudemos, ya sabéis dónde estamos, blablablablabla”.
Salimos del garito flipando. Muchísimo. Vaya puta estafa, qué vergüenza, cuán indignadísimos nos sentimos… En la puerta de la calle, un hombre mayor, inmigrante también, llama al porterillo, pero no le abren. Al aparato Ana María:
-”Es que no es una cosa que nosot…”
-¡¡A mi no me cuente historias, ya es el tercer piso al que voy para ver y nunca se presenta nadie, devuélvanme mi dinero, esto es una estafa!!
-”Pero oiga, nosotros no podemos hacer nada, solo ponemos en contacto al comprador y al vended…”
-¡¡DEVUÉLVANME MI DINEROOOOOO!!
Lau y yo entramos en shock. Nos vamos. Llamo a mi primo, el policía. Le cuento la movida. Y básicamente me contesta “es lo que hay”. Triste.
Anécdota nº4: Ya sabéis, internet. Uno se mete en chats, foros, y busca. Pero lo malo es que encuentras cosas como esta:

Atención: PREFERENTEMENTE VIVA. ¿Y por qué? Porque encima de ese ponía que se buscaba compañera de piso muerta, PORQUE LOS MUERTOS NO DEJAN PELOS EN LA BAÑERA. T__T ¿Qué cojones?
Anécdota nº5: Además, de mirar a ver si encuentro, he dejado también un anuncio buscando en algunos sitios típicos de buscopiso, alquilopiso, etecé:

Es casi como prostiuírse T__T Alquílame el piso, te pago y te lo arreglo. Lo que hace la desesperación. Pero bueno, arreglando persianas tengo experiencia. Y con todo lo demás, también xD
Anécdota nº 6: Veo, en alguna de las webs que visito n-mil veces a diario de alquileres de pisos, uno muy chulo en Plaza de Castilla. Y bastante barato. De dos dormitorios, pero sin amueblar. Llamo y me responde una señora:
-Buenas tardes, soy Lobo, le llamo por el anuncio del piso de Plaza de Castilla.
-Ah, si, bueno, pueees… ya lo has leído, el piso está muy bien, blablabla…
-¿Cuándo me puedo pasar a verlo?
-Huy, pues no sé, porque yo estaré mañana solo 10 minutos.
-Oiga, una pregunta… ¿eso del aval bancario, qué es y cómo va?
-(Ríe) Huy, pues si no sabes qué es, menos sabrás pagar el piso…
-¬¬ No, yo le pregunto porque QUIERO pagar el piso, para enterarme.
-(Sigue riendo) Mira, te voy a ser sincera. Yo paso de pobres que no pueden pagar el piso ¿sabes? No quiero problemas. Si no puedes pagar el piso, no llames.
-(Ira contenida) No le estoy diciendo que no pueda pagar el piso, le estoy preguntando el procedimiento.
-Yayaya…
-Bueno, puesto que está sin amueblar, si pongo yo los muebles…
-(Sin dejarme terminar) Ah, si metes algo, luego te lo llevas. Yo no quiero la mierda de nadie.
-Mirse, señora, pues QUE LE DEN POR CULO Y QUE SE PUDRA USTED EN SU PISO SIN AMUEBLAR.
Anécdota nº 7: Llamo a un chaval que comparte piso en Goya. Buena zona, no pide fianza… al lado de donde nos intentaron estafar. Quedamos para ir a verlo, y voy con Lau. Al llegar al piso, vemos que es más viejo que el sol, pero bueno. Miramos pareces amorfas, muebles vetustos mientras el anfitrión nos enseña la casa.
-Y éste sería tu cuarto…
Un cuarto lamentable. La puerta no cierra bien. No hay luz, solo hay un flexo roto en el suelo alumbrando. La cama es mínima, y apenas hay medio paso hasta la pared. No cabe una mesa para el ordenador. Aún así, le digo que me interesa (por aquello de estar en algún sitio sin molestar mientras busco otra cosa). Me dice que me llamará el miércoles o el jueves para avisarme si el otro (un amigo de un amigo suyo) se queda o no. Aún estoy esperando.
Anécdota nº 8: Uno fuerzas con un chaval de Toledo que está en mi misma situación. Para buscar cada uno por nuestro lado y compartir llegado el momento. Quedamos para ver un piso en Argüelles. Un segundo sin ascensor. Nos recibe un metrosexual muy majo y nos hace pasar. En el saloncito, su novia está entrevistando a una parejita de franceses. El metrosexual nos enseña el piso, que no está mal del todo, y ya le preguntamos las condiciones.
-900€ al mes, un mes de fianza, un mes por adelantado, y 1.250€ en concepto de seguro de los muebles.
-Err… perdona, ¿no se supone que la fianza es para eso mismo? ¿Para cubrir desperfectos y tal?
-No, la fianza es por si un mes no pagáis.
-Ehm… bueno. Pero 1.250€ por ESTOS muebles… es que…
-Ya, tío… pero mi novia manda…
Total, que les decimos que sí a todo, para dejarlos felices, y bajamos a la calle con la excusa de ir a fotocopiar los DNI’s para empezar con el papeleo. Ahí discutimos el tema. Que yo no tengo un duro y la mierda esa de los muebles es excesiva. Al carajo el piso. Ea.
Anécdota nº 9: Como una opción más, y gracias a que FireFox tiene pestañas, abro una más y entro en chats de malquereres disfrazados de buenas intenciones y cosas por el estilo. Suelto la bomba: “Hola, ¿alguien alquila un piso o sabe de alguien que lo alquile? Agradecería información, gracias”. Algunas respuestas:
-Piluca: uy mira aora sto es el segundamano jijiji
-chochi: vete a caritas chico a ver si alli te dan de comer
-busco_zorritas: pues anda que no hay pisos en Madrid para alquilar
-Piluca: sera q no puede pagarlo jiijijiji
-chochi: xo como va a pedir alquiler si no puede pagarlo
-Piluca: y xa q lo quiers ??
Respondo yo:
-Debería daros vergüenza cachondearos de alguien que busca piso PARA VIVIR. Cómo se nota que a vosotros no os hace falta.
Responden ellos:
-Piluca: huy q se pica jijii
-busco_zorritas: pos no, gracias a dios y a franco yo ya tengo mi casa en propiedad desde hace muchos años
-chochi: niño vete a otro lao a buscar este no es sitio sabes ???
En fin, no era plan de perder mi tiempo con la estulticia de la gente, así que cerré la pestañita y me seguí concentrando en las páginas de siempre.
Y todo esto, aderezado y atrezado con fiebre++, maldad de garganta y una desesperación enorme.
En fin, seguiremos informando. Esto es un chou. Insisto. Y vuelvo a insistir.

Comenten, que yo voy a echarme un filter a la terraza acostarme y a sudar.
Normalidad
18 sep
Escribí ayer lo que escribí porque me dio la real gana xD No hay nada que me haya molestado en exceso últimamente, ni nada malo que me haya pasado. Más bien al contrario.
Y por eso, porque tengo ya pegás bastantes cornás en la vida, puedo deciros y os digo todo eso que os dije ayer. Que a buscarse la vida si queréis ser medianamente felices, chavales.
Ni quería hacerse sentir mal a nadie tampoco, ¿eh? Es solo una manera de decir que yo antaño fui enormemente gilipollas para conmigo mismo, pero que ahora me quiero un cojón y medio. Y que si fui capaz de hacerlo yo, cualquiera puede.
Hala, nada más por hoy. Voy a ver si me hago el Dog-Chow.

Y a mí los filósofos me la pelan.
Madrid: ¿La tierra prometida?
10 sep
Llevo, literalmente, dos días en Madrid.
Dos días…
Qué fuerte…
Llegué el Sábado porque quería pseudoinstalarme temporalmente en casa de Lau, mi maestra de fotografía, prima y sin embargo gran amiga. Y así lo he hecho.
Sólo dos días…
Y tenía una entrevista de trabajo para esta misma mañana. No quise venir el día anterior y levantarme al día siguiente para ir a hacerla. Quise tener un día de relax.
Pero sólo dos días…
Y ya tengo trabajo. Un trabajo ¿de mierda? Puede, pero más cómodo y mejor pagado que todos los que he tenido en Sevilla. Help Desk, ya ven ustedes. Soporte informático a distancia, para los amigos.
Y no se acaba aquí la cosa. Anoche, por messenger, mi amigo Fer de Ciudad Real, que vive en Madrid desde hace un par de años, me presentó a un amigo suyo que trabaja en “la super empresa chachiguay donde quiero entrar a trabajar yo”. Me dice que no hay problema, que si quiero trabajo, que ellos tienen. Que es comodísimo, que trabajas tus ocho horas y te vas a tu casa. Y que además te pagan 21€ diarios para dietas (viajes, comida…). Y que el sueldo es la repera.
Y sólo dos días…
Anoche mi cerebro no quiso dormir. No tenía nervios por la entrevista. Ni siquiera porque no tenía ni idea de cómo llegar. Unas precisas indicaciones de Lau y de Nachete, y directo al sitio en un momentito. Momentazo casi épico al salir de una boca de Metro y encontrarme justo bajo las Torres Kio.
Me han dicho que empiece mañana. Me he permitido el lujo de decirles que me dejen un día para asimilarlo y buscar piso xD.
En tan sólo dos días…
Ahora tengo dos misiones importantísimas, y una es encontrar piso.

¿Alguien se viene a ver esta peli? ¡Comenten!
Hoy, zoología: los diferentes tipos de CIERVO
27 ago
Nunca una señal de tráfico tuvo tanta razón como la que os expongo a continuación:

Llevo ya unos días viajando por las carreteras d’españa, cual camionero atareado, y he tenido oportunidad de observar a esta especie tan extendida: los CIERVOS AL VOLANTE. (Nota: no es lo mismo un ciervo al volante que un ciervo volante).
Nos quejamos mucho de que en este país nos ponen muchas multas, de que las normativas de tráfico son muy estrictas, y de que la Guardia Civil de Tráfico es una hija de mil putas vestida de verde. Y en algunas ocasiones es cierto, pero en las demás… ay… En las demás ocasiones tenemos poco menos que lo que nos merecemos.
Voy a intentar enumerar y describir todos y cada uno de los ciervos que me he encontrado por estas carreteras de diox. Empecemos:
Ciervo número uno: Es el típico niñato con coche pseudotuneao o tuneao del todo que disfruta conduciendo como si estuviese haciendo esquí alpino. Va esquivando coches a toda leche en un slalom que rara vez los lleva hasta la muerte que les deseas justo cuando te sobrepasan de mala manera. Cuando eso ocurre, normalmente no los pierdes de vista esperando que tus súplicas sean escuchadas y se estrellen estrepitosamente más adelante, para poder luego pasar despacito y gritarles HAHA! mientras les señalas con el dedo.
Ciervo número dos: Son personas que por X motivo, no han sido capaces de sacarse el carnet de conducir, y que se han aprovechado del alarde de magnanimidad que alguien decidió tener en su día al diseñar una caja de muertos con ruedas para la que no se necesita carnet. No van a más de 40 por hora, incluso por autopista, y siempre te los encuentras en un cambio de rasante o en una curva cerrada. Y ojo, que no hablo de coches de minusválido.
Ciervo número tres: El viejales con todo-terreno de gama alta-altísima. Te los puedes encontrar de dos tipos: los que van a 250 por hora, o los que van a 10. Eso sí, maniobran como si les diera igual morir, y lo que es peor, como si les diera igual que murieses.
Ciervo número cuatro: El del carril izquierdo. Este tipo de ciervo va SIEMPRE por el carril izquierdo de la carretera. Aunque no haya nadie más a la derecha, va siempre por la izquierda. Y siempre, SIEMPRE aparecen cuando vas tranquilamente por tu carril derecho y vas a adelantar a un camión o a algún coche que va lentillo. Entonces tienes que pisar el freno para no comerte al que vas a adelantar, y dejar que pase él para poder retomar tu adelantamiento. También te quedas mirando a ver si revienta, pero tampoco suele ocurrir.
Ciervo número cinco: El guarro. Normalmente es un coche lleno de ciervos guarros. Se han dado casos de apariciones de pañales llenos de mierda, cajetillas de tabaco y bolsas del carrefour llenas de basura que dejan caer suavemente por la ventanilla del coche como para que nadie se dé cuenta de que la han tirado ellos. Es para parar, coger el pañal, adelantarles, cerrarles el paso y hacerles comer un poquito de SHIT.
Ciervo número seis: El estorbo. Es el típico ciervo que va despacito pero que no soporta ser adelantado. Pongamos que vamos a 120 por una autopista y nos encontramos con un especímen de éstos que va a 90. Cambias de carril para adelantarle, pero cuando estás a su altura, te mira con cara de Stoickov con resaca y pisa el acelerador para que no le adelantes. La idea en ese momento es pegar un volantazo y sacarle de la carretera, pero está feo.
Ciervo número siete: El estorbo II. Es como el seis, pero al revés: te adelanta y frena. Le adelantas. Te vuelve a adelantar y frena. Le das las luces, le adelantas, te vuelve a adelantar y frena. Sacas el lanzamisiles del asiento de atrás, y él se mete por la primera salida que encuentra.
Ciervo número ocho: El huele-culos. Éste ha sido incluso protagonista de una campaña de la DGT hace poco. Es el típico que pone su morro en tu culo (estamos hablando de coches, pervertidos) y se queda ahí, a escasos centímetros, como intentando acojonarte para sentirse de alguna manera superior. Y por último, si para adelantarte te puede rozar un milímetro de tu parachoques trasero, su felicidad ya es completa. Normalmente esta especie es de la que más dedos sexuales ve al cabo de sus trayectos.
Ciervo número nueve: El cegato. En carreteras de doble sentido, siempre hay un ciervo que va con las luces largas permanentemente. Luego hay otra subespecie que además lleva los antinieblas aún en una noche despejada de luna llena. Normalmente no se tiene tiempo tampoco para sacar el lanzamisiles contra éstos.
Ciervo número diez: El humeante. Este ciervo lleva un coche del período cretácico que produce más humo que una máquina de humo de una discoteca pastillera. Además, van muy despacio y apestan. Son un peligro que hay que esquivar a toda costa.
Ciervo número once: El harém. Normalmente es un ciervo jóven que lleva el coche lleno de cervatillas que se van riendo y van haciendo gestos obscenos por las ventanillas a los demás conductores. Si tienes napalm a mano, úsalo.
Ciervo número doce: Sobre todo en calles urbanas, el típico que está perdido y va pegando frenazos, acelerones, intermitente a la derecha… va a girar, pero rectifica en el último momento… vuelve a frenar… acelera… para… mira… acelera… gira… ¡NO! rectifica.. ¬¬
Ciervo número trece: El que lleva GPS con avisadores de radares, va siempre follao y pega el frenazo cuando está a 100m de un radar. Un peligro que hay que erradicar.
En fin, puede que me deje alguno, pero creo que con esto ya sabéis de qué hablo y lo que quiero decir.
Y bueno, no me paga la DGT, pero no hagáis el ciervo en la carretera, respetad las normas y llegad enteritos. Que tampoco estan difícil, coño.

Cada vez que conduces como un ciervo…
DIOS MATA A UN GATITO
