Logros
Suite CS5 de Adobe para Mac
7 may
Me disponía a instalar en mi MacBook Pro la versión de prueba de la nueva suite de Adobe para Mac, la versión CS5, y he obtenido un flagrante error al ejecutar la instalación:
No se admite la instalación en unidades que distinguen mayúsculas y minúsculas
Manda huevos, a estas alturas de la vida…
Para mi desgracia, los 500 Gb del disco pertenecen a una única partición formateada con distinción de mayúsculas y minúsculas. ¿Qué hacer? Hum… la solución es relativamente fácil:
- Hacemos un backup con Time Machine de toooodo nuestro Mac (si no la tenemos ya). Ya sabéis, y si no os lo digo yo, que cualquier disco duro externo USB sirve para Time Machine, siempre que tenga capacidad suficiente.
- Iniciamos el Mac con el DVD de instalación del sistema operativo metido en el superdrive (o un USB con la imagen del disco preparada) y arrancamos desde él, pulsando la tecla ALT al encender el Mac.
- Desde el programa de instalación de Tiger/Leopard/Snow Leopard, abrimos “Utilidad de discos” bajo el menú “Utilidades” y formateamos el disco duro como MacOS Plus (con registro) pero sin Mayus/Minus.
- Desde el mismo menú, iniciamos Time Machine y restauramos nuestra copia.
- Voilà! Ya podemos instalar la CS5 de Adobe sin haber perdido ningún dato. Solo unas vitales horas de nuestra vida.
Las licencias del caos
27 oct
<Wardog mode on>
Ya os he hablado varias veces de mi empresa, Casa Pepe Inc., y la cosa por mucho que intentamos los cuatro gatos y medio que funcionamos ahí por medio de nuestro cerebro y nuestras ganas de hacer bien las cosas, no hay manera.
En serio, no hay manera.
Hoy os traigo la anécdota de las licencias del caos. Como las esmeraldas del caos del Sonic, pero sin que se escuche una musiquilla característica al hacerte con una.

El año pasado vino Borjamari. Borjamari es un señor de traje, calvo y con cara de muy pocos amigos. Borjamari es un señor que quería cerrar con Casa Pepe Inc. un asunto que se llevaba alargando más de tres años. Un asunto feo, feo. Un asunto de pasta y legalidad. Borjamari era, ni más ni menos, un abogado de esa gran multinacional de Redmond que vende Windors y Ofis. Y esecueles, y Windorservers, y mogollón de cosas que se supone que uno tiene que pagar si las usa, pero que realmente estamos acostumbrados a lo contrario.
¿Quién tuvo que encargarse del “proyecto” de licenciamiento? ¡El menda! ¿Y qué es “encargarse del proyecto de licenciamiento”? Pues un infierno. Buscar por toda la empresa cualquier disco original de Windor, Ofis, Windorserver, Esecuele o producto susceptible de ser de la multinacional a la que representa Borjamari para reunirlos todos y decir “Oigaaaaaaaa, que tenemos licenciaaaaaaas”.
Pero claro… lumbreras hay en todas partes, y en mi empresa hay miles de PC’s y unos cuantos menos servidores. Esa multinacional tiene una herramienta que, cual virus, se cuela por los cablecicos de la red local y saca un resumen de todos los programas que tienen instalados cada uno de los puestos que pertenecen a la malvadísima empresa. Menos mal que, gracias a la CHAPUZA que tenemos montada en Casa Pepe Inc. (no me miren así, estaba cuando yo llegué), ese programita-virus de la malvada empresa no puede atravesar diferentes dominios, y dicho sea de paso, tampoco puede ver lo que hay dentro de los PC’s apagados.

Ntch…
Como dicen en mi pueblo, “con tó y con eso” salieron unas cifras de instalaciones absolutamente obscenas. Por los Windors no había ningún problema: cada PC venía con su licencia OEM. “OEM” significa algo así como “tate tranquilo que el PC viene con una pegatinica pa que luego no te pillen”.
Menos mal…
Pero en ese resumen maligno que saca el programita-virus, había una sección la mar de gorda. La del Ofis. Nuevamente, gracias a las CHAPUZAS que se hacen en Casa Pepe Inc., absolutamente TODOS los miles de PC’s tenían Ofis. Problemas de la clonación, me dijeron. ¿No sabéis clonar? Eeeem… hacemos un Ghost de uno que funcione y p’alante. Ole.
Pero claro, si el asunto puede parecer malo, os digo que realmente fue PEOR. Porque esos miles de ordenadores no tenían UN Ofis instalado. No. Tenían TRES. Ofis dosmíl, Ofis equispé, y Ofis dosmiltrés. Y además las versiones caras, claro. Las profesionales. Las que duelen.

Durante meses de búsqueda, mientras Borjamari me llamaba diciendo “vamos a cerrar el tema ya u os voy a enviar una Holy Grenade”, yo iba recopilando cienes y cienes -que diría Froda- de Ófises. En las oficinas de Vigo, Gijón, Rawalpindi y Vladivostok.
Total, llegado el momento del recuento final, logramos recortar mucho, muchísimo el número de licencias que habría que comprar. Porque claro, la Gran Empresa Malvada nos dijo que prefería que comprásemos las licencias que faltaban y algunas más para tenerlos contentos (esto es verídico) que ponernos una multa y que nos pasáramos al sofgüer libre.
Qué majos.
Total, Casa Pepe Inc. se gastó una millonada en “regularizar” -ejem- las licencias y Borjamari marchó feliz a su cueva oscura. Había de todo. Ófises, Windorservers, Esecueleservers, Ecschéinchs (joder con la fonética), Sherpóints, Visualestudios y hasta algún Frontpéich por ahí suelto. Menos windors equispeles, de todo. Cuando llegaron los contratos de licencias por mail, para las descargas de los productos y la obtención (oigh) de CD-KEYs de instalación, había que añadir todos esos contratos de licencias a una web de Mic… de la empresa esa maligna. Y como todas las webs de la empresa maligna, para hacer algo útil tienes que logarte con tu cuenta del mésenyer.
Le dije a mi $responsabledeárea que me diera una cuenta de la empresa. Pasó de mi. Al día siguiente, se lo volví a recordar. Pasó de mi. A las dos semanas le dije “Tronco, o me das una cuenta o pongo la mía”. Ah, ¿que con la tuya se puede? ¡Pues ponlaaaa!
Así que asocié tooooooodos esos contratos de licencia, toooooooodo ese pastizal que Casa Pepe Inc. pagó a la malvadísima multinacional a una de mis trescientas cincuenta y seis mil millones de cuentas de jorméil. Elegí una de las que nunca usaba por si en algún momento dado tenía que dar la contraseña a algún compañero, o por si me echaban del curro.
Esto ha sido la intro.
XD

El otro día hubo que comprar más licencias. El bueno de Nèst, allende las Valencias, necesitaba instalar unos Ófises en algunos puestos, y llevaba n meses pidiéndolas. Después de darle un empujón al tema, pasó algo tal que así:
Lobo: $responsabletontaco, ¿tenemos ya las licencias de Valencia?
$tontaco: Si, sisisi, las compramos ya.
Lobo: ¿Y se las habéis pasao a Nèst?
$tontaco: ¿Pa qué?
Lobo: O_o Para que las instale, hijo mío, no va a ser para hacer una fogata…
$tontaco: Pero si ya tenemos las licencias, que meta las claves que sean, que da igual.
Lobo: …
Lobo: …
Lobo: …
Lobo: …er…
Lobo: …
Lobo: …
Lobo: ¿¡¡QUÉ!!?
$tontaco: ¿Qué pasa? Que meta las claves que quiera, que cuando tienes licencia, valen todas.
Os juro que pasé tres kilos de explicarle a MI JEFE que las licencias tienen un CD-KEY asociado para las intalaciones. Si no, no tendría sentido. Si valiese cualquier CD-KEY para el Ofis, nos ahorraríamos horas y horas de búsquedas en Google y en Astalavista para encontrar keys, keygens, cracks y activadores que por otra parte, siempre vienen llenos de virus y mierdas.
En fin, le dije que me pasara los contratos de licencia para añadirlos a los que ya teníamos, y se me negó en rotundo. Me dijo que como era mi cuenta personal, que le tenía que dar mi clave. Si lo hubiera pedido de otra manera, prfyavestu, yo se la hubiera dado, porque como digo, es una cuenta que no uso. Pero se puso gamba. Y a mí, las gambas, a la plancha o al ajillo, nada más.
Así que me negué. Me dijo que ya encontraría la manera de obligarme, y que para las licencias nuevas iba a usar la suya. Y así lo hizo. Dos días después, seguíamos sin tener las claves de instalación, ni los instalables. “Estaba la página caída”, dijo. NO SABÍA DESCARGAR LAS APLICACIONES DESDE LA WEB.
Verídico.
Buscando, averigüé que uno contrato de licencia en concreto puede ir asociado a más de una cuenta de jorméil, y así se lo comuniqué. Me dijo que le pasara todos los números de licencia que tenía asociados a la mía para meterlos en la suya. Y decidí hacer un experimento.
Le pasé una captura de las licencias, pero salía todo menos los números que necesitaba saber. Me contestó al correo con una captura de LAS NUEVAS, QUE HABÍA ASOCIADO A SU CUENTA, diciéndome “estos son” xDDDD

Resultado: tengo las suyas y las mías. Y además, comprobé que se equivocó en la compra, o le metieron en la compra cosas que no necesitábamos. Os diré que en mi empresa yo soy el único (entre miles de ordenadores) que utiliza MacOS para trabajar. MacOS bastardo al fin y al cabo (no sabéis lo que me costó instalarlo en un HP dc7800), pero MacOS.
La lista completa de lo que tenemos licenciado es la siguiente (escrita en modo gañán para que no lleguen buscadores):
Ofis Pofesioná Plus 2007
Ofis Comuniquéitor 2007 R2
Ofis Pofesioná 2003
Ervisio Pofesioná 2007
Proyet Pofesioná 2007
Entóreich 2008 p’al MAC con SP2
Entóreich 2008 p’al MAC
FrontPage 2003
Ofis 2008 p’al MAC con Servipá 2
Ofis 2008 p’al MAC
Ofis Comuniquéitor 2007
Ofis MultiPack de Idiomas 2007 (DVD)
Ofis MultiPack de Idiomas 2007 (CD)
Ofis Multilanguage Pack 2007 Servipá 1
Ofis Pofesioná 2003 con Lernin esensials
Ofis Pofesioná 2003 Servipá 3
Ofis Pofesioná Plus 2007 con BCM
Ofis Esmolbisnes 2007
Ofis Estándar 2003
Ofis Estándar 2003 con Lernin esensials
Ofis Estándar 2007
Ofis Estándar 2007 con Lernin esensials
Autluc 2003
Proyet Pofesioná 2003
Proyet Pofesioná 2003 (Servipá 2)
Proyet Pofesioná 2003 Servipá 3 (For Std/Pro/Svr)
Proyet Estándar 2003
Proyet Estándar 2007
Shérpoint Designer 2007
Shérpoint Portal Server 2003
Ervisio Pofesioná 2003
Ervisio Pofesioná 2003 Servipá 3 (For Std/Pro)
Windorserver Enterpráis 2008 con Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2008 Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2008
Windorserver Estándar 2008 con Servipá 2
Windorserver Estándar 2008 Servipá 2
Windorserver Estándar 2008
Windorserver Enterpráis 2003 R2
Windorserver Estándar 2003 R2
Windorserver Enterpráis 2008 sin Hyper-V con Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2008 sin Hyper-V Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2008 sin Hyper-V
Windorserver Enterpráis 2003 con Servipá 2 (64-Bit Itanium)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 (ISO)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 con Servipá 2 (ISO)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 con Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2003 R2 Servipá 2 (64-Bit Itanium)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 con Servipá 2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver Enterpráis 2003 R2 Servipá 2
Windorserver Enterpráis 2003 R2 Servipá 2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver Estándar 2008 sin Hyper-V con Servipá 2
Windorserver Estándar 2008 sin Hyper-V Servipá 2
Windorserver Estándar 2008 sin Hyper-V
Windorserver Estándar 2003 R2 (ISO)
Windorserver Estándar 2003 R2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver Estándar 2003 R2 con Servipá 2
Windorserver Estándar 2003 R2 con Servipá 2 (ISO)
Windorserver Estándar 2003 R2 Servipá 2
Windorserver Estándar 2003 R2 con Servipá 2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver Estándar 2003 R2 Servipá 2 (Para usar en Korea namás, qué útil)
Windorserver pa sistemas basados en Itanium 2008 con Servipá 2
Windorserver pa sistemas basados en Itanium 2008 Servipá 2
Windorserver pa sistemas basados en Itanium 2008
Windorserver Pack de Idiomas 2008 con Servipá 2
Windorserver Pack de Idiomas 2008
Esecueleserver Enterpráis Edishon 2008
Esecueleserver Estándar Edishon 2008
Ecschéinch Server 2003 Estándar Edishon
Shérpoint Portal Server 2003
Shérpoint Portal Server 2003 Servipá 3
Esecueleserver Enterpráis Edishon 2008 Servipá 1
Esecueleserver Estándar Edishon 2008 Servipá 1
Esecueleserver Enterpráis Edishon 2005 32-Bit
Esecueleserver Enterpráis Edishon 2005 64-Bit
Esecueleserver Enterpráis Edishon 2005 IA 64-Bit
Esecueleserver Estándar Edishon 2005 32-Bit
Esecueleserver Estándar Edishon 2005 64-Bit
Esecueleserver Estándar Edishon 2005 IA 64-Bit
Visualestudio 2008 Pofesioná Edishon
Espresion Web 2.0
Visualsurséif 2005
Visualsurséif 6.0
Visualestudio 2005 Pofesioná

En fin… muy útil todo. Qué paísssssssss…
Way too much for an iPhone
11 ago
Y es que de TOOODOS los gadgets que han ido llegando últimamente a casa, sin duda el más molón, útil y -por qué no- chulo es el iPhone. Mi iPhone 3G, para ser exactos. Aún recuerdo cuando decía que ya me daba con un canto en los dientes con mi iPod Touch y que pasaba del iPhone, jijiji… qué penica.
Podría parecer que hoy en día regalan los iPhones con los Kellogg’s, que todo el mundo tiene uno, y que ya ha dejado de ser c00l. Pero para algunos entre los que me incluyo, va más allá: es un gadget indispensable para el día a día y lo echaría muchísimo de menos de quedarme sin él ahora.
Tardé mucho tiempo en hacerme con uno, y es que no me apetecía en absoluto donar mis gónadas a Movistar por ese contrato abusivo que te imponían para conseguirlo. Así que cuando me enteré de sitios donde tenían iPhones “caídos del camión”, ahorré un mesecillo y me hice con uno a un precio “módico”.
Yo siempre fui de Vodafone (desde que se llamaba “Airtel”), y le tengo mucho cariño tanto a mi número graciosón como a mi tarifa de voz. Por antigüedad, no me cobran cuota fija en el contrato. Simplemente, lo que gaste y ya está. Y eso nadie tiene cojones a ofrecérmelo ahora.
Pero vamos al lío, al rollo que mola, al mOOOOJOOOOOOoo. Quien más y quien menos -que tenga un iPhone- ya sabe lo que es un Jailbreak, y la gran mayoría sabe incluso hacerlo. Sale versión nueva > esperas unos días sin actualizar > buscas en Google si se puede “jailbreakear” esa nueva versión > actualizas el iPhone desde iTunes > Jailbreak con PWNage Tool / Redsn0w / etc. Y todo como la seda, el cacharrín a su máximo potencial.
Al actualizar a la 3.0, algo debió salirme mal. No sé si le pasará a más gente, porque no he leído mucho al respecto, pero el funcionamiento de mi iPhone quedó absolutamente degradado a un 20% de lo que solía ser. Una velocidad lamentable (se notaban hasta tirones pasando de una página a otra), aplicaciones que nunca arrancaban o que salían al springboard sin previo aviso… Y así estuve aguantando hasta ayer. No solo actualicé a la 3.0.1 (solo corrige un bug por el cual un ser maligno y todopoderoso puede hacerse con el control de tu iPhone mandando un SMS desde el infierno), sino que descubrí una serie de cositas que os paso a contar.
Sabéis que es MUY recomendable hacer backups de vuestros datos a menudo. Que luego ocurren desastres y no te queda más que pegarte un palmetazo fuerte en la frente y cagarte en todos los santos del cielo. En los iPhones, los backups se hacen desde iTunes:
Exacto: botón derecho sobre el iPhone en cuestión, y luego “Copiar”. Esto está genial, pero ¿qué pasa si en tu copia de seguridad, aparte de tus preciosísimos datos, está ese “algo” que te jode el rendimiento del iPhone, sea lo que sea? Una de dos: o restauras tus datos con todas las consecuencias una vez hayas actualizado, o empiezas de cero a sincronizar todos tus contactos, tu música, tus vídeos, tus aplicaciones, y la madre que lo parió.
Yo he optado -dados los problemas que tuve en la última actualización- por hacer ni una cosa ni otra, sino las dos a la vez. MEGAWHAT!??! Me explico:
Actualicé a la 3.0.1 y luego le hice el jailbreak con Redsn0w. Cuando iTunes me preguntó si deseaba restaurar mis datos o configurar como nuevo iPhone, elegí esto último. Con esto, tienes el iPhone totalmente pelao, y hay que volver a introducirlo todo.
Yo soy un maniático de los SMS’s, los LOG’s y todo eso. Por tanto, yo quería restaurar solo los SMS’s, el historial de llamadas, y algún que otro ínfimo dato más. Pero con iTunes, que yo sepa, no tienes esa opción. O restauras TODO, o no restauras NADA. Así que me puse a buscar la manera y la encontré: una aplicación que te deja “trastear” dentro de los backups del iPhone: iPhone Backup Extractor

Es una aplicación gratuita y solo para Leopard (lo siento, Windowseros y Linuxeros). Podéis bajarla de esta curiosa url: http://supercrazyawesome.com/
Una vez la ejecutamos, el botón “Read backups” nos localiza automáticamente tooodos los backups que hemos hecho desde iTunes (incluso de iPhones ajenos, jurjur), y al cargar uno de ellos, nos permite extraer las aplicaciones por separado, o los datos “internos” del iPhone cuando hicimos la copia:

Simplemente, seleccionamos lo que queremos extraer (en este caso “iPhoneOS files”) y pulsamos en “Extract”. Nos preguntará dónde queremos volcar todos los datos. Le damos una carpeta y esperamos un ratito. La aplicación no tiene ni una puñetera barra de progreso, así que debemos SUPONER que está funcionando y está extrayendo el backup. Lo que decía, tarda un rato (tened en cuenta que dentro de “iPhoneOS files” también está la música y los vídeos del iPod).
Hala, ya tenemos todos nuestros datos ahí en nuestra carpetita, perfectamente legibles desde Leopard. En DCIM tenemos las fotos, y en Library tenemos… todo lo demás:
Pongamos ahora que queremos leer qué hay dentro de esos archivos .db o .sqlite3. Necesitamos “ALGO” que no tenemos… todavía. La solución se llama SQLite Database Browser, y podéis encontrarla by the face aquí: http://sourceforge.net/projects/sqlitebrowser/
Desde esta aplicación, podemos abrir, por ejemplo, la minibase de datos de los mensajes, mirad:
Bien, ya hemos fisgado (ahí los mensajes del día de mi cumple)y hemos visto que efectivamente nuestros datos están ahí. ¿Cómo CARAJO los paso ahora al iPhone? Bueno, hay varios métodos conocidos. La conexión por SSH con clientes como WinSCP (Windows) o Cyberduck (Mac), pero para esto que nos ocupa es más que suficiente la versión de prueba de la aplicación (para Mac) llamada DiskAid: http://www.digidna.net/diskaid/download.php
Con DiskAid y los 15 días que dura la versión de prueba, bastaría (por ejemplo) con sobreescribir la carpeta SMS dentro de Library para volver a tener todos los SMS que teníamos antes de actualizar o borrar el iPhone. Lo mismo para la música de iTunes, el historial de llamadas, etc.
Así que nada, ahí os dejo este pequeño descubrimiento, que os puede venir bien para restaurar vuestros iPhones como os dé la gana, para fisgar en el iPhone del jefe (que siempre te lo deja a ti cuando hay que actualizar el firmware porque a él le da miedo) o para descubrir las infidelidades de vuestras castas y puras parejas. Y mira que os tengo dicho que está feo meterse en la intimidad de la gente, pero es que no me hacéis caso, jodíos… ¿no sabéis que el que busca, acaba encontrando? Ntch… ¡malos!

¡BOUM! MWAHAHAHAHA!
De Leopardos y Lobos
2 feb
El mundo de los ordenadores personales siempre ha tenido el corazón partío. Por un lado, los PC’s de toda la vida. Los antiguamente llamados “IBM Compatibles”, porque un buen día, IBM sacó lo que sería un estándar en el mundillo de la computación. Por otro lado, los Macintosh. Los Mac, para los amigos. Los abanderados del diseño, del buen gusto y del “nuncasecuelgaJAMÁS”, aunque no sea del todo cierto.
No hace mucho, Apple cambió la arquitectura de sus Mac’s a otra mucho más parecida a la de los PC’s. Procesadores Intel, como los PC’s. Eso permitió a cuatro “espabilaos” poder parchear el sistema operativo que utilizaban los Mac para utilizarlos en PC’s. Llegué a tener instalado en mi Asus Z53Jc el MacOS X Tiger, pero no conseguí hacer funcionar bien la tarjeta gráfica (no conseguí la resolución nativa), y no tenía sonido en absoluto. Ni WiFi. Ni webcam. Cosa de los drivers. Los Mac, al tener una arquitectura tan cerrada (solo hay una lista de hardware muy limitada soportada por MacOS) hacen muy complicado el hecho de instalarlo en cualquier PC y que todo funcione.
Pero bueno, ya sabéis que otra cosa no seré, pero cabezón, un rato. Así que me hice hace poco con una distribución ya parcheada de MacOS X Leopard, llamada iDeneb, y tras varios intentos de los que Ninfi y Mo fueron testigos (qué visita, señores n__n), conseguí instalar el sistema en el anteriormente citado Asus. Tenía la gráfica bien configurada, con la resolución nativa, pero aún sin WiFi y sin sonido. Ntch…
Pero gracias a una pequeña aplicación llamada OSX86 Tools, incluída en iDeneb, la tarjeta de sonido y un par de dispositivos más fueron detectados y sus drivers instalados. Automáticamente (siempre que os funcionara de antemano la red ethernet, claro, como ha sido mi caso).
Así que nada, tras muchos trasteos, pruebas y sobre todo, uso del método “ensayo-error”, ya tengo mi MacOS X Leopard funcionando al 98% en mi Asus Z53Jc. Como soy un envidioso, y ví funcionando en casa de Dani/Lázaro el Leopard con el Parallels (una aplicación que te permite ejecutar Windows a la vez que Mac OS), me puse a probarlo. Puede funcionar como un PC virtual cualquiera (como con VMWare o VirtualPC), pero el modo “Coherencia” es la caña. Básicamente, te fusiona los dos entornos en uno, y por tanto, puedes tener ventanas y aplicaciones de ambos sistemas operativos funcionando a la vez en tu escritorio.
No me quiero enrollar más, así que os dejo con unas cuantas capturas de pantalla. Clic para agrandar, you know.

El escritorio, en modo Pataponiano, con el Adium en modo Enjuto Mojamuto, y con la culpable de que haya puesto este tema iniciando sesión =P

Parallels, con Windows XP en modo “coherencia”. Un lujazo.

Carpetas compartidas en un PC con Windows.

Comic Life, una aplicación que todo el mundo debería tener. También disponible para Windows
En fin, amiguitos y amiguitas… si queréis probar esta experiencia y no teméis perder todo lo que habita en vuestros discos duros (al menos en el de arranque, que MacOS no es como Windows 7, que se fuma todos los MP3′s que encuentra xD), no dejéis de intentarlo. Total, ¿qué perdéis? Si os arranca el programa de instalación de MacOS, ya tenéis más de la mitad del trabajo hecho. Si se os queda la pantalla en negro, o la manzanita con fondo blanco indefinidamente, es más que probable que vuestro ordenador no sea lo suficientemente compatible.
Os recomiendo la experiencia, de cualquier manera.

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