That’s life
Warwerewolf: Semana surrealista en el curro
1 feb
Trabajar en Casa Pepe Inc. cada vez es más pintoresco. No os creeríais ni la mitad de las cosas por las que tenemos que pasar a diario. Del derroche de humor que nos vemos obligados a hacer para escudarnos en algo y no ponernos a reventar cabezas. Literalmente. Reventar cabezas.
Voy a enumerar, sin embargo, y aún con riesgo de que no me creáis, algunas de las que han ocurrido esta semana. No creo que haga falta que seáis geeks, ni siquiera informáticos, para entender la mayoría de ellas. Usaré la nomenclatura de Wardog, y aunque no sea políticamente correcto, me referiré a ellos por sus características físicas más desagradables:
Caso 1: aquí todos trabajan menos tu
Escenario: Estoy sentado en mi puesto. Conectado a la vez a cuatro servidores. Uno de Madrid, dos de Chile y otro de Vigo. También tengo el correo, un par de scripts y -lo admito- el Facebook minimizado. Se acerca un Luser:
-Cejamostacho: Oye, que no me entra mi… mi…
-Lobo (sin mirarle): … (sigo a lo mío)
-Cejamostachco: Oye…
-Lobo: …
-Cejamostacho: Perdona, disculpa… ¿me puedes atender?
-Lobo: ¿A que no era tan difícil? ¡Muy buenos días! ¿Qué se te ofrece?
-Cejamostacho: Mira, que he puesto mi usuario y no me entra.
-Lobo: Vaaaaaya, debe ser martes. ¿Cuántas veces has puesto mal la contraseña?
-Cejamostacho: Unaaaas… ¿siete?
-Lobo: ¿Y a la tercera o a la cuarta no has podido deducir que te estabas equivocando, antes de bloquear tu usuario?
-Cejamostacho: Es que yo creía que la estaba poniendo bien.
-Lobo: Ya… bueno, ve a tu sitio y prueba en cinco minutos. Como siempre, escribes “casapepe” y la cambias a continuación cuando te lo pida.
-Cejamostacho: Vale.
Me conecto al DC, le reseteo la contraseña (con muuucha tranquilidad) y sigo a lo mío. Al rato, le veo reflejado en el cristal que tengo justo detrás del monitor -qué bonitas vistas, pardiez-, y viene arrastrando los pies por la moqueta cual zombi de Romero.
-Cejamostacho: Oyeee… digoo… disculpa, mira, es que me dice que tengo que cambiar la contraseña, pero en otro ordenador. ¿Qué hago?
-Lobo (mirándole): …
-Cejamostacho: …?
-Lobo: Pues se me ocurre… ¿que pruebes en otro ordenador?
-Cejamostacho: Ya, bueno, pero es que todo el mundo está trabajando.
-Lobo: ¿Ahá?
-Cejamostacho: Y eso, que a ver si me puedes dejar en tu…
-Lobo: Huy, qué va… si te dejo mi ordenador, podrías bloquear tres sedes de la empresa, visto lo visto. Lo siento.
-Cejamostacho: Per…
-Lobo: Haaaaastaluego.
¡Stomp, stomp, stomp, stomp! (Se aleja enfadado)
Caso 2: The Printer of the Dead
Escenario: el Figurín me pasa un link de RapidShare para bajar el libro de César Millán, “El encantador de perros” que editó Cuatroº hace tiempo ya. Lo bajo, abro el PDF y configuro la impresión en modo libro, a cuatro páginas por folio, dos por cara. Le doy al botoncito “Imprimir” y me voy al rincón de la impresora para que nadie intercepte mi “trabajo”. Es una de esas impresoras-fotocopiadoras-escáner enormes. Una de esas que se tiran más tiempo con el papel atascado que imprimiendo. Pero bueno. Cuando llego a la impresora, veo que ni siquiera ha empezado a imprimir. Espero. Espero. Espero. Me desespero. Zazu, una compañera de Soporte, me dice que me espere sentao, que últimamente el cacharro no va muy fino.
En los cuarenta (40) minutos de espera a que terminara de imprimir 64 folios por las dos caras -sigh!- acontecieron los siguientes diálogos:
-Subdesarrollista mollasbajocorbata: Hola, señor Lobo.
-Lobo: Gracias por lo de señor. ¿Qué se le ofrece?
-Subdesarrollista mollasbajocorbata: Nada, quería escanear unas cosas… ¿le queda mucho a esto?
-Lobo: Pues mira, viendo que llevo aquí 15 minutos para 7 folios, si son 64, puedes ir haciendo la media, la mediana y la moda.
-Subdesarrollista mollasbajocorbata: ¡Joder! Pues nada, nada, vuelvo luego.
…
-Lapantoja (es una descripción física, os lo aseguro): Eeeeeeeeeeeeequedamucho?
-Lobo: Grmfbl… unos veinte minutos.
-Lapantoja (ajustándose una especie de tutú lila que le colgaba más o menos debajo de las tetas): Oish… jesús. Pues ahora vuelvo.
…
-Recurso inhumano: Oye, he mandao a imprimir unas nóminas, ¿queda mucho?
-Lobo: GRTFX!!! VEINTE MINUTOS LARGOS.
-Recurso inhumano: Qué lenta ¿no? Ahora vengo…
-Lobo: …
-Recurso inhumano (vuelve): Oye, que le he dao a la impresora en el ordenador y dice que ya está con lo mío…
-Lobo: Prfffsisisi, pues los veinte minutos no te los quita nadie. Largos, ¿eh?
-Recurso inhumano (alejándose): Oish… deerdá…
Una vez impreso el libro, dejo libre la impresora y me voy a mi sitio. Entonces, acontece la siguiente escena.
-Rabadilla peluda embarazada: Oye… ¿te puedo pedir un favor? -dice con ojitos tristes.
-Lobo: Claro, dime.
-Rabadilla peluda embarazada: Mira, es que nuestra impresora, la de RRHH se ha estropeado. Entonces, estamos desviando todas las impresiones a la seis. Y si sigues imprimiendo, nos vas a bloquear todo el trabajo.
-Lobo: Huy, te aseguro que he terminado con esa impresora. Para siempre.
Aquí admito que no anduve fino. Se mereció un corte de lo más cruel, pero entre que me pilló desprevenido con sus buenas maneras y que no quería provocar un aborto al aborto, fui suave.
Caso 3.1: Si la montaña no va a Mahoma, tírame el servidor
-¡Grñieck ,grñieck!
-Lobo: Joder, este teléfono cada vez suena peor. ¿Residencia de los señores de Peláez?
-Great Mighty Poo*: Hoooooooola, mira, ¿podrías reiniciarme PepeProd01?
-Lobo: Podría. Pero necesito un motivo convincente.
-Great Mighty Poo: Es que estoy intentando sacar un informe, pero no me sale.
-Lobo: Pero Great Mighty Poo, como miembro que sois del departamento de Subdesarrollo, ¿véis lógico que reinicie un servidor que, válgamela, da servicio a toda la empresa porque a vosotros no te salga un informe?
-Great Mighty Poo: ¿Por qué hablas en plural si es a mi nada más? En fin, me estás diciendo, básicamente, que me joda ¿no?
-Lobo: No, Great Mighty Poo. Les estoy diciendo que usen para variar un poco la lógica. No puedo parar la producción de toooda la empresa porque a vosotros no te salga un informe. Es ridículo y nada convincente. Os dije que necesitaba un motivo convincente. Motivo convincente FAIL. Hasta luego.
Caso 3.2: Más cargado que las escopetas de John Wayne
-¡Grñieck, GRATX!
-Lobo: Dios, este teléfono está poseído… Aquí el Señor Lobo. Arreglo problemas.
-Great Mighty Poo: Hooooooooola, mira… PepeProd01 va lentísimo.
-Lobo: Falso: PepeProd01 va de puta madre. Lo que va como el culo son tus lamentables aplicaciones web que al pobre le ha tocado servir.
-Great Mighty Poo: Bueno, eso… ¿podrías decirme qué es lo que tiene cargado PepeProd01?
-Lobo: ¿Que qué tiene cargado?
-Great Mighty Poo: Sisisi, el servidor, ¿qué tiene cargado?
-Lobo: Pueeeees… veamos… hm… Windows 2003 Server… algún que otro Service Pack…
-Great Mighty Poo: Creo que no nos estamos entendiendo… a ver, quiero decir que quién está ahora conectado al servidor…
-Lobo: Absolutamente toda la empresa. Siguiente pregunta.
-Great Mighty Poo: Mira, creo que ya se ha arreglado. Hasta luego.
Caso 4: No le cambio las ruedas al coche porque creo que rueda mejor
Escenario: Me escapo media hora antes de la hora de salir para ir a comer con unos compañeros y dos externos de Symantec (harto majos) al SushiTokyo, a ponernos morados de sushi. En las dos últimas semanas, se ha propagado por toda Casa Pepe Inc. un virus muy malvado. Cosa que no hubiera ocurrido si me hubieran ayudado a llevar adelante mi proyecto de antivirus, peeeeero… es lo que tiene trabajar con incompetentes al mando.
En el restaurante, suena la música de Metal Gear desde mi iPhone. En pantalla, el nombre del innombrable. Mi responsable de departamento. Ignoro la llamada y procuro que todos se den cuenta. Me miran como diciendo “Tío, es tu jefe”, pero les hago notar que ya ha pasado una hora desde que me fui, y media desde que oficialmente había terminado mi jornada laboral. Terminamos de comer, y en el viaje de vuelta, vuelve a sonar. Esta vez lo cojo. Como siempre pienso: “Puede ser divertido”.
-Lobo: ¿Mande?
-El innombrable: Hola, Lobo. Perdona que te moleste. ¿Estás durmiendo?
-Lobo: Obviamente no.
-El innombrable: Ah, buenobueno, mira, que… ¿vas a volver o estás ya en casa?
-Lobo: Huy, qué va… ya si eso mañana. ¿Qué quieres?
-El innombrable: ¿Cómo va el tema del antivirus en Vigo? Es que tenemos unos problemones de tráfico en la red, y para mí que son virus…
-Lobo: Bueno, como bien sabes, desde que les dijimos a los técnicos de allí que se pusieran a dar cera con el asunto, han pasado de mi culo -lo cual es normal- y también del tuyo. Vamos, que no han hecho nada, creo que lo han instalado en dos ordenadores de 400 que tendrán por allí.
-El innombrable: Si, bueno, es que… me han dicho que les salen errores cuando lo instalan y eso.
-Lobo: Ah, ¿si? No tengo constancia. ¿Qué errores?
-El innombrable: Que les sale que hay virus en los PC’s donde lo instalan.
-Lobo (en shock): Espera… espera. (Dejo el iPhone sobre el asiento, respiro hondo, me relajo, cojo el iPhone) ¿Me estás diciendo que la excusa para no instalar un antivirus es… que hay virus?
-El innombrable, dándose cuenta de la gilipollez que acaba de soltar: Si, bueno, ya sabes cómo son esta gente.
-Lobo: Pero tu eres el responsable, tu deberías haber parado esta tontería, y esta tontería no debería ni haber llegado hasta mi. Si acaso, a modo de anécdota. ¿Qué me estás contando?
-El innombrable: Ya, bueno, si… pero ¿cómo lo ves?
-Lobo: ¿Que cómo lo veo? Me parto la polla. Mañana te veo, voy a inventarme las excusas más estúpidas que se me ocurran para no trabajar en un par de meses. Hala, arreando.
Y como es cierto que estamos teniendo graves problemas por virus malvadísimos y técnicos poco competentes, al llegar a casa envié este mail, textualmente, con copia hasta a Jesucristo@casapepeinc.bof:
Solo dejar constancia de que no tengo absolutamente ningún mail de queja o problema desde que se les dijo que empezaran a darle cera al asunto. Que si no lo han hecho, es porque no les ha salido de las pelotas (o por alguna otra cosa que desconocemos).
La excusa de “es que salen mensajes de que hay virus” es, de lejos, la excusa más graciosa que he escuchado en esta empresa para no instalar el antivirus. Bravo.
Nada más, buenas tardes.
En fin, esto ha sido todo por hoy. En pocas horas, empieza una nueva semana en Casa Pepe Inc. Y se acerca una época de mucho trabajo, que seguramente dará para algunas perlas más. Hasta entonces… ¡cuídense!
NeoWARDOG!!
2 sep
Que no soy Wardog, cojones… pero hoy por Féisbuc me han dado la idea del “NeoWardog” xD Tranquilos, no usaré más este nick.
Esta semana, en Casa Pepe (el curro), ha sido la de la reincorporación de casi todo el mundo que se había ido de vacaciones. Ha sido un mes de mucho estrés, pero muy de trabajar a gusto, casi sin nadie alrededor. Como ya os he contado alguna vez, para mi desgracia me circundan los departamentos de Comunicaciones (estos son compañeros), marketing, servicios generales, facturación, compras, recursos humanos…
El lunes llegaron todas las de marketing. Mitad de vacaciones, y mitad de baja por maternidad. Os va a sonar machista, pero creo que ya sé cómo conseguimos a uno de nuestros clientes más importantes, que se quedaron todas preñadas a la vez… cof, cof…
Bien, el 99% del departamento de marketing son mujeres. Y cuando llegaron el lunes, tenía ante mis ojos a un grupo de no menos de 8 o 9 mujeres cacareando como gallináceas y graznando como cotorras con hemorroides. Se decían cosas como “Oigh, de erdáááááá, parece mentiiiiira que hayas parido, hija, se te ha quedado un cuerpo es-tu-pen-dooooh!” y “ay, ayayayay, ¡ay! ¿este moreno es de erdááá? ¿A eeeeeer? (tocándola como quien unta un moco)”. En fin… me puse los auriculares del iPhone a toda hostia y a lo mío.
Hora y media después, me suena el teléfono.
-¡Paqui-rrrrriiiiinnnnn! ¡Paqui-rrrrriiiiinnnnn!
-Sistemas
-Hoooooola, mira es que… o sea, he vuelto de vacas y no recuerdo mi contraseña, y claro, no sé si seguir intentando y bloquear mi cuenta como siempre, o…
-(Levantando la mirada por encima del monitor) Estoy justo aquí…
-O sea ¿qué?
-Que puedes colgar el teléfono y darte la vuelta, que estoy a dos metros.
-¡Ah! Jajajaja… este si, perdón. (Cuelga y se acerca)
-Qué torpe, jaja… pues que mi clave saes… se me ha
-(Interrumpo) Sisisisi, vale… te la reseteo. Tu login es “guareveryuseiguareveryudú” ¿no?
-O sea ¿te sabes todos los logines? ¡Qué cerebrito!
-No, hija, solo los que os olvidáis la contraseña a diario.
-(Con sonrisa falsa) A-heeeebm…
-Hala, ya sabes… pon “quesiquieresarroz” y cámbiala cuando te lo pida.
-O sea, enga, asiasssssssss…
Vuelvo a ponerme los auriculares, y cuando la sinfonía de la destrucción de Megadeth me hacía sangrar los tímpanos, veo a la pizpireta figurilla de doble apellido extra-largo y compuesto de antes que se acerca moviendo los labios pero sin hablar y mirándome a los ojos.
-O_o (Me quito los auriculares)
-…y no me sale igual, saes?
-Er… ¿qué? Es que como no saludas, no te he prestado atención, ¿me puedes repetir?
-Sisi, mira, que a mi me sale el fondo de pantalla gris pero con un recuadro azul horrible alrededor y así no puedo trabajar…
-Grmbfl… a ver, ábrete el Outlook.
-¿Ein?
-El correo, que abras el correo.
-¡Ah! ¡Vale! (Lo abre) ¡Ya!
-¿Ves? Arreglado.
-¿Qué?
-¡Que ya no ves el fondo de pantalla! ¡Arreglado!
-Anda, pero si minimizooooooooo (minimiza el Outlook) se vuelve a ver.
-¡Aaaah! ¡Pero eso es trampaaaa! ¡No vale hacer trampaaaaaas!
-(Pone cara como de echarse a llorar, duda, se levanta y se acerca).
-Dime.
-¡Venga, házmeloooooooooooooooo!
-¿Aquí? Pero chica, ¿qué van a pensar nuestros compañeros? ¿Nuestros jefes? ¡MI HIJO! ¡Que tengo aquí su foto encima de la mesa! (Tengo una foto de mi perro en la mesa)
-¿Qué? O sea ¿qué? ¡QUÉ FUERRRRRTEEEEEE, QUE ME HAGAS LO DE LA PANTALLA!
-¡Ah! ¡Je! Esteeee… no puedo ahora. Qué va… qué va, quévaquévaquéva… estoy liadísimo.
-Jo, o sea, es queeee… a mis compañeras les sale bien…
-Venga, ¿me vas a decir que tener un recuadro azul en la pantalla te perturba para no poder llevar a cabo tu trabajo?
-Hombre… esteeee… bueno, va, pero apúntalo en tu agenda ¿vale? ¡Que no se te olvide! (Pone sonrisa picarona)
-Sisisisisisisi, mira cómo lo apunto (levanto el boli bic y lo tiro hacia atrás por encima de mi hombro).
-A-hebm… (sonrisa falsa y se va).
Vuelvo a ponerme un auricular, y cuando me voy a poner el otro, veo que se levanta de nuevo y se me encara:
-Pues es que ya os vale no dejarme poner una foto de mi niña…
-(Le enseño el portafotos con mi perro) ¿Qué te lo impide?
-¡Si digo en la pantalla!
-¡Ah! Mira ¿ves ese despacho al fondo? (Señalo) ¿Ese que da la casualidad que es el de TU JEFA? Pues las quejas ahí. Que todos los ordenadores tengan un fondo GRIS con unas letras gordísimas en ROSA es petición y culpa de esa señora.
-Huy… vale. (Se sienta)
Sigo escuchando mi música, y al rato veo a Fénix y Chicaincreíble (dos compañeras de soporte) junto a la pizpireta figura, e intuyo que les está abrasando con el mismo tema.
-(Canturreando) Ellas tampoco pueeeeedeeeen.
-¿No? Joer, ¿es que nadie me lo va a hacer?
-Ya en serio, ¿y si te pones a trabajar, abres tus programas y te olvidas del fondo? ¡Si no lo vas a ver!
-Qué fuerte.
En fin, esta ha sido solo una de las tocadas de huevos que he tenido que aguantar esta semana en el curro. Y que no falte, dicen.

NAPALM!
Trabajo en Casa Pepe
7 jul
O al menos, esa es la impresión que tenemos los pocos currantes competentes que hemos tenido la suerte de caer ahí.
Se fundó como “Casa Pepe” (entendedme), y ahora somos Pepe Inc. & Co., una multinacional líder en su sector, pero los altos mandos siguen gestionándolo todo como si siguiéramos siendo Casa Pepe. Que me perdonen las Casas Pepe del mundo.
Una mentalidad de trabajo cutre y mediocre, un reparto de sueldos del que estoy seguro que hasta la ONU tendría algo que decir, una inversión en tecnología (que es la base de la empresa) mínima y siempre tirando a lo barato, unos servicios cutres que nos vemos obligados a dar desde esa mediocridad de la que os hablaba.
Auténticos cartones, como os decía en la entrada anterior, que mandan sobre un selecto grupo de personas increíblemente competentes y válidas en su trabajo, entre las que -modestia aparte- me atreveré a incluirme.
Responsables de departamento que no hacen más que evitar que seamos un equipo, que es de lo que se trata, guerras por mail, voces en los despachos y en tu puesto de trabajo…
No os quiero engañar ni dar pena, ni mucho menos. Me encanta mi trabajo, pero no la forma de trabajar que nos imponen a mi y a mis compañeros. Me pidieron paciencia, y paciencia estoy teniendo.
Ahora tengo un amigo currando en mi empresa. Una cosa es hacer amigos en el curro, que los tengo y muy buenos, y otra diferente es que un gran amigo deje su curro y se venga a trabajar “conmigo”. Espero no tener que arrepentirme, porque ahora tengo a un amigo dudando de sí mismo porque su iniciación en la empresa ha sido y está siendo absolutamente brutal. Yo en su lugar, y lo digo en serio, hubiera mandado el trabajo y al que me lo propuso a tomar por culo al segundo día.
En mi defensa diré que le propuse el curro porque sería un paso adelante en su currículum, porque ganaría más pasta y porque pronto llegaría a ser un puesto de los de disfrutar trabajando a diario, aprendiendo, investigando y haciendo que todo vaya bien, pero como os decía, el inicio está siendo TAN jodido, que en momentos de estrés absoluto, duda de sí mismo.
Yo me reitero: no se me ocurre nadie mejor para el puesto, y sigo pensando que en muy poco tiempo llegará la calma y el trabajo diario se limitará a llevar a un buen grupo de Lusers por el buen camino.
No te me rindas. Aguanta un poco más y pronto empezará lo bueno. Seguro. Mis inicios en esta empresa también fueron muy, muy jodidos. Y ten en cuenta que tooood esa panda de cartones que impiden que yo pueda desarrollar mi trabajo óptimamente están a cientos de kilómetros y no te afectarán para nada. Cierto es que tienes a tus cartones locales, pero son pocos y cobardes. Y realmente no tienen “poder” alguno sobre tu puesto ni sobre tu persona.
En fin… No sé qué terminará antes, si mi paciencia o la lamentable situación de Casa Pepe, pero que no se diga que no lo hemos intentado, ¿eh?
¡CODIFIIIIIIICA, REEEEEEEEMEEE!



