Aviso: post de catarsis. Es una crítica impersonal, pero si sois susceptibles de sentiros ofendidos, no sigáis leyendo. Tampoco le veréis mucho sentido, pero… qué coño… es mi blog.

La raza humana está enferma. Por cientos, puede que miles de motivos. Yo voy a hablar de uno nada más hoy: el egoísmo. No es nada nuevo.

No es malo ser un poco egoísta. Está visto que el primero que tiene que mirar por uno mismo es… exacto, uno mismo. Llegar a aprender eso puede ser de lo más valioso que hayas aprendido jamás. Eso sí: algunos ya se pasan.

Desde la más absurda tontería que puede ser que uno de tus contactos del messenger te pida a las 23:00h que le traduzcas cinco canciones después de haber estado meses sin cruzar palabra (y al que te da miedo preguntarle “¿para qué?” para ahorrarte una lamentable historia de amor que ya anuncia su nick),  y que para colmo te las manda en .DOC y para más colmo en COMIC SANS, hasta un cruce de opiniones en el trabajo que desembocan en una reunión interdepantamental en la puta calle durante más de dos horas después de terminar la jornada.

“Yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo… ¿y qué pasa conmigo? Porque yo, yo, yo, yo, yo y además yo.” ¿No os cansáis? En el curro:

-Es que cobras más que yo.
-Es que TRABAJO más que tu… tengo más EXPERIENCIA que tu… soporto más RESPONSABILIDAD que tu… trabajo en un departamento que requiere de más CONOCIMIENTOS.
-No, es que CAES MEJOR que yo…
-Oye, es triste, pero no cobra lo mismo un vendedor de berenjenas que un diseñador aeroespacial.
-Claro, como yo no voy haciendo favores en el trabajo…
-No son favores, es mi trabajo… La gente tiene problemas y yo los arreglo. Todo se reduce a eso. Por eso me pagan.
-Ya, y con buena cara, jijiji jajaja y todos amiguitos.
-Prefiero trabajar contento. Tu prefieres trabajar amargao. Es tu problema.
-Es que me prometieron 12.000 al año y estoy cobrando 800.
-Pues denúnciales o vete.
-Es que estoy a gusto aquí.
-Pues no te quejes.
-Pues me quejo. Y de éste no te fíes, que te pone muy buena cara pero estoy oyendo cosas malas…
-Vamos a ver… “éste” ha venido a arreglar la empresa que está hecha una mierda. Primero tiene que arreglar la infraestructura. Luego evaluará los que valen y los que no valen, y si quiere que se sientan cuidados, les subirá el sueldo. Y si no, a la puta calle. Es así. Por muchas risas que nos echemos con él y muchos cigarritos que nos fumemos en la puerta, es así. Esto es un trabajo, no los mundos de Yupi.
-Pero ¿¡¿¡qué dices!?!?
-Que es lo que hay. Yo no sé si según su opinión valdré o no. Pero lo que sí sé es que estoy trabajando como un mulo para mejorar toda esta puta mierda y este hombre me está facilitando los medios. Nos ha prometido una revisión de sueldo cuando le dejen tocar los presupuestos para el año que viene. A mí, de momento, me sirve.
-Pero a mí me prometieron entrar en sistemas y al final no me metieron.
-Si quieres te explico por qué.
-Sisisisi, claro, dímelo…
-Porque tienes fama de vago. Porque haces lo que te sale de los cojones. Porque dejas a tus compañeros colgaos cuando no te apetece trabajar, y porque tienes una actitud lamentable ante tus superiores.
-¡¡Eso es mentira!! (los compañeros de alrededor asienten con la cabeza)
-Es cierto, y lo sabes. Y es una reputación que te has labrado tu mismo.
(Extiéndase ad-infinitum).

La gente ODIA que les hables y no les digas lo que quieren oír. Yo ya estoy mayor para seguir haciendo de teléfono de la esperanza. Ya lo hice durante muchos años, y nunca mais. Yo sabré a quién tengo que dejar llorar en mi hombro y a quién no. Hace unos años que la empatía la utilizo en mi propio provecho, y no para comerme los problemas de los demás.

Personalmente, el problema me sobreviene cuando a alguien no le importa absolutamente nada lo que esté haciendo, lo que esté pensando, mi estado de ánimo, mi humor incluso… en el momento de venir a pedir/exigir un favor o algo. O quizá sí que lo tienen en cuenta, porque curiosamente coincide con el momento en que más ocupado, más estresado, más cabreado y más asqueado estoy.

Y qué lamentable es tener que decirle a uno de mis mejores amigos que no me dé la brasa por messenger. Que un “¿Qué tal?” diario son palabras huecas. Que realmente no le importa qué tal me va, sino que quiere soltarme su rollo que ni siquiera me importa, pasar el rato y largarte. “Hoy he ido a la FNAC y me he comprado unos cómics”. Pero ¿a mí qué más me da? “Hoy me he comido una tortilla”. Por favor, no os ofendáis, pero si no tenéis nada que decirme, ni os molestéis. Tengo muchos amigos con los que no hablo durante MESES y cuando llega el momento de decirles algo, seguimos siendo tan amigos o más. Intentad entenderlo, no es tan difícil.

Simplemente, en mayúsculas y resumiendo: NO ESTOY PARA ENTRETENEROS. NO ESTOY PARA SOLUCIONAROS LA VIDA. NO ESTOY PARA DIVERTIROS. NI POR MESSENGER, NI POR PALOMA MENSAJERA, NI EN PERSONA. TENÉIS MIL MANERAS DE ENCONTRAR INFORMACIÓN. TENÉIS MIL MANERAS DE ENTRETENEROS. TENÉIS MIL MANERAS DE NO ABURRIROS. YO LOS FAVORES LOS HAGO PORQUE QUIERO Y PORQUE ME SALEN, NO PORQUE TE CONVIERTAS EN MI SOMBRA Y ESTÉS JODIÉNDOME EL DÍA DURANTE HORAS. NO SOY ANTISOCIAL, NO SOY UN AMARGADO. TODO LO CONTRARIO. LOS AMARGADOS SOIS VOSOTROS Y NOS AMARGÁIS A LOS DEMÁS.

Y es que cuando te metes a informático sabes a lo que te expones. Pero esto es para cagarse ya en todos los santos del cielo. Nunca pensé que ser optimista e inconformista fuera tan chungo, cojones. Y por último, pedir perdón a los que alguna vez han sido víctimas por mi parte de todo esto que estoy vomitando aquí. Sobre todo, Dev. Lo siento, macho.


Sssssssssssssssssssssstiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhh
Lo mejor que podéis hacer en la vida: aprended a decir NO.