Entradas etiquetadas con Empresa
NeoWARDOG!!
2 sep
Que no soy Wardog, cojones… pero hoy por Féisbuc me han dado la idea del “NeoWardog” xD Tranquilos, no usaré más este nick.
Esta semana, en Casa Pepe (el curro), ha sido la de la reincorporación de casi todo el mundo que se había ido de vacaciones. Ha sido un mes de mucho estrés, pero muy de trabajar a gusto, casi sin nadie alrededor. Como ya os he contado alguna vez, para mi desgracia me circundan los departamentos de Comunicaciones (estos son compañeros), marketing, servicios generales, facturación, compras, recursos humanos…
El lunes llegaron todas las de marketing. Mitad de vacaciones, y mitad de baja por maternidad. Os va a sonar machista, pero creo que ya sé cómo conseguimos a uno de nuestros clientes más importantes, que se quedaron todas preñadas a la vez… cof, cof…
Bien, el 99% del departamento de marketing son mujeres. Y cuando llegaron el lunes, tenía ante mis ojos a un grupo de no menos de 8 o 9 mujeres cacareando como gallináceas y graznando como cotorras con hemorroides. Se decían cosas como “Oigh, de erdáááááá, parece mentiiiiira que hayas parido, hija, se te ha quedado un cuerpo es-tu-pen-dooooh!” y “ay, ayayayay, ¡ay! ¿este moreno es de erdááá? ¿A eeeeeer? (tocándola como quien unta un moco)”. En fin… me puse los auriculares del iPhone a toda hostia y a lo mío.
Hora y media después, me suena el teléfono.
-¡Paqui-rrrrriiiiinnnnn! ¡Paqui-rrrrriiiiinnnnn!
-Sistemas
-Hoooooola, mira es que… o sea, he vuelto de vacas y no recuerdo mi contraseña, y claro, no sé si seguir intentando y bloquear mi cuenta como siempre, o…
-(Levantando la mirada por encima del monitor) Estoy justo aquí…
-O sea ¿qué?
-Que puedes colgar el teléfono y darte la vuelta, que estoy a dos metros.
-¡Ah! Jajajaja… este si, perdón. (Cuelga y se acerca)
-Qué torpe, jaja… pues que mi clave saes… se me ha
-(Interrumpo) Sisisisi, vale… te la reseteo. Tu login es “guareveryuseiguareveryudú” ¿no?
-O sea ¿te sabes todos los logines? ¡Qué cerebrito!
-No, hija, solo los que os olvidáis la contraseña a diario.
-(Con sonrisa falsa) A-heeeebm…
-Hala, ya sabes… pon “quesiquieresarroz” y cámbiala cuando te lo pida.
-O sea, enga, asiasssssssss…
Vuelvo a ponerme los auriculares, y cuando la sinfonía de la destrucción de Megadeth me hacía sangrar los tímpanos, veo a la pizpireta figurilla de doble apellido extra-largo y compuesto de antes que se acerca moviendo los labios pero sin hablar y mirándome a los ojos.
-O_o (Me quito los auriculares)
-…y no me sale igual, saes?
-Er… ¿qué? Es que como no saludas, no te he prestado atención, ¿me puedes repetir?
-Sisi, mira, que a mi me sale el fondo de pantalla gris pero con un recuadro azul horrible alrededor y así no puedo trabajar…
-Grmbfl… a ver, ábrete el Outlook.
-¿Ein?
-El correo, que abras el correo.
-¡Ah! ¡Vale! (Lo abre) ¡Ya!
-¿Ves? Arreglado.
-¿Qué?
-¡Que ya no ves el fondo de pantalla! ¡Arreglado!
-Anda, pero si minimizooooooooo (minimiza el Outlook) se vuelve a ver.
-¡Aaaah! ¡Pero eso es trampaaaa! ¡No vale hacer trampaaaaaas!
-(Pone cara como de echarse a llorar, duda, se levanta y se acerca).
-Dime.
-¡Venga, házmeloooooooooooooooo!
-¿Aquí? Pero chica, ¿qué van a pensar nuestros compañeros? ¿Nuestros jefes? ¡MI HIJO! ¡Que tengo aquí su foto encima de la mesa! (Tengo una foto de mi perro en la mesa)
-¿Qué? O sea ¿qué? ¡QUÉ FUERRRRRTEEEEEE, QUE ME HAGAS LO DE LA PANTALLA!
-¡Ah! ¡Je! Esteeee… no puedo ahora. Qué va… qué va, quévaquévaquéva… estoy liadísimo.
-Jo, o sea, es queeee… a mis compañeras les sale bien…
-Venga, ¿me vas a decir que tener un recuadro azul en la pantalla te perturba para no poder llevar a cabo tu trabajo?
-Hombre… esteeee… bueno, va, pero apúntalo en tu agenda ¿vale? ¡Que no se te olvide! (Pone sonrisa picarona)
-Sisisisisisisi, mira cómo lo apunto (levanto el boli bic y lo tiro hacia atrás por encima de mi hombro).
-A-hebm… (sonrisa falsa y se va).
Vuelvo a ponerme un auricular, y cuando me voy a poner el otro, veo que se levanta de nuevo y se me encara:
-Pues es que ya os vale no dejarme poner una foto de mi niña…
-(Le enseño el portafotos con mi perro) ¿Qué te lo impide?
-¡Si digo en la pantalla!
-¡Ah! Mira ¿ves ese despacho al fondo? (Señalo) ¿Ese que da la casualidad que es el de TU JEFA? Pues las quejas ahí. Que todos los ordenadores tengan un fondo GRIS con unas letras gordísimas en ROSA es petición y culpa de esa señora.
-Huy… vale. (Se sienta)
Sigo escuchando mi música, y al rato veo a Fénix y Chicaincreíble (dos compañeras de soporte) junto a la pizpireta figura, e intuyo que les está abrasando con el mismo tema.
-(Canturreando) Ellas tampoco pueeeeedeeeen.
-¿No? Joer, ¿es que nadie me lo va a hacer?
-Ya en serio, ¿y si te pones a trabajar, abres tus programas y te olvidas del fondo? ¡Si no lo vas a ver!
-Qué fuerte.
En fin, esta ha sido solo una de las tocadas de huevos que he tenido que aguantar esta semana en el curro. Y que no falte, dicen.

NAPALM!
¡A Óxford, pequeño!
14 dic
Reholas a todos, queridos lectores. Gracias por aguantar tan estóicamente el período de pausa. Aprovechando esa pausa y un domingo ocioso, he actualizado el WordPress (digamos, la “base” sobre la que funciona este blog) a una nueva versión (bonita administración, pardiez) y os cuento unas cuantas cosillas.
Resulta que en mi empresa llevamos algún tiempo haciendo pruebas piloto con diferentes soluciones de antivirus. Y ahora estamos probando con uno que no es muy famoso a nivel de usuario porque solo venden a empresas y grandes corporaciones. Para que os hagáis una idea, es el que utiliza Google, ni más ni menos.
Yo me encargo de montar el piloto bajo la supervisión de uno de sus ingenieros. Recabo información, la contrasto, y veo los problemas que tenemos y a dónde queremos llegar. De vez en cuando, tal ingeniero me visita e intercambiamos opiniones, y hago mis peticiones y exigencias (al fin y al cabo, soy el representante del cliente y el que lleva p’alante el proyecto). Detecté cierta cantidad de fallos e incongruencias en las aplicaciones, y así lo comuniqué. Esos arreglos provocaron una actualización a nivel mundial de la que me siento especialmente orgulloso. Uno de esos días, le comenté al ingeniero que a ver si me metían en plantilla, que les estaba haciendo un trabajo de testeador bastante importante.
-”Por eso te dije antes de irnos a tomar un café…”
-”OMG”
Bajamos a la calle a tomar un café y me comentó que me había visto trabajar y que me querían en la empresa. Bastante pasta más para empezar, de base. Mas luego comisiones, incentivos y objetivos. Viajes y cursos. Seguros médicos y cheques-restaurante. Y seguiría teniendo el trabajo bastante cerca de casa.
Una oferta realmente jugosa, y más viniendo de una empresa de tal envergadura. El problema es que no me quiero ir de donde estoy ahora mismo, porque estoy bastante bien, trabajo con un equipo increíble y estoy aprendiendo una barbaridad. El otro trabajo sería volver un pelín atrás. Digamos que sería un poco volver a hacer lo que hacía en Sevilla: ir por empresas solucionando problemas y montando proyectos que dejan mucha pasta (bueno, esto de la pasta no pasaba en Sevilla).
Por suerte, tengo un director de TIC con el que puedes hablar tranquilamente de estas cosas. Él obviamente no quiere que me vaya, pero admite que es una oferta como para tenerla en cuenta. Y me dijo que ante todo, debería sentirme orgulloso de que una compañía así se haya fijado en mí, y que de alguna manera, él también se sentía orgulloso por tenerme en su equipo. Le dije que en principio no quería irme, pero que obviamente necesitaría ver cierta “compensación” en la nómina para que me diera menos pena dejar escapar la oportunidad. Así que en ello están, se supone que esta semana entrante me dicen algo ^__^
De todas maneras, esta empresa quiere “convencerme” y han pensado que sería buena idea pagarme un viaje a Oxford para conocer sus instalaciones centrales. Así que mañana mismo vuelo hacia Oxford, con un planning algo apretado, y me encontraré allí con los mandamases informáticos de empresas españolas muy fuertes e importantes. El consejo de mi director ha sido “Déjate querer”. Lo malo es que al viaje me acompaña el responsable de mi área de Sistemas, aunque intentaré ir por libre. Ya os contaré.
También pasé por el siempre-desagradable trance de la cena de navidad de empresa. Solo que esta vez fue todo lo contrario a desagradable. Incluso había una persona que nadie soporta con la que estuve intercambiando ciertos cachondeos. Pero eso sí: ver a tus jefazos borrachos perdidos e inmersos en pleno cachondeo no tiene precio. Y éstos son de los que no se avergüenzan luego al siguiente día de curro xD Fue una noche brutal que acabó aún mejor gracias a la asistencia de alguien que se resistía a priori a asistir.
Un abrazo a todos, y os contaré cuando vuelva de Óxford. ¡O desde Óxford!

¡Y exíjanle a Ako que actualice!
